Especial esquelas

:: “Florentino afronta su segundo proyecto. Debería empezar a desmontar esa catedral que ha construido. O sea, empezar a dar bajas, por caro y doloroso que resulte. Eso de que los galácticos juegan por decreto es algo más que un dicho popular. Es una verdad evidente. Su presencia condiciona a cualquier entrenador y bloquea la situación (…) Eso desacredita a Luxemburgo”. [Alfredo Relaño / As]

:: “En Turín [Luxemburgo] volvió a tirar del manual. Estén como estén, juegan los galácticos. Es la apuesta del club” [Orfeo Suárez / El Mundo]

:: “Peligroso camino ése de pensar que siempre se tiene razón y que las razones de los demás están dictadas por sentimientos bastardos y aviesas intenciones. Revela que se camina por las nubes y no por el suelo. Expresa un aislamiento elitista y degenera en la autocomplacencia a ultranza. Lo que ahora se pone ya decididamente en cuestión no es el equipo, sus nombres y sus puestos, sino el modelo. Y no ya el modelo en sí, sino sus principios llevados al paroxismo por la decisión presidencial de imponerlo hasta la ciega sacralización. El Modelo (con mayúsculas y sin matices) ha traído el fuego que alumbra y calienta, pero que acaba devorando hombres y paisajes.” [Carlos Toro / El Mundo]

:: “Este modelo empezó hace cuatro años. Es un modelo de éxito indiscutible en un momento muy delicado en la vida institucional del club. Eso se resolvió. El Real Madrid ya no debe nada y gana cada año mucho dinero. Lo que hay que cambiar son las prioridades. Si antes se le daba mucha importancia a lo económico porque corría peligro el club, ahora hay que darle mucha importancia a lo futbolístico para que el sistema de compensaciones ponga al Madrid en la situación de liderazgo que nunca ha perdido.” [Jorge Valdano]

:: “Dijo Capello que el Juventus se había impuesto porque tenía “corazón”. Con esto el técnico italiano apuntó a la esencia de la crisis ajena. Desde hace dos años, el espíritu del vestuario del Madrid es el que señala la indiferencia, la desconfianza en el mérito como vía para lograr objetivos, y la falta de convicciones que se deriva de la falta de líderes naturales –de los impuestos hay abundancia, pero no calan–. El espacio dejado por Hierro sigue sin llenarse”. [Diego Torres / El País]

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