"Satanización"

Aunque José María del Nido no se cansa de declarar a su club víctima de “campañas” y “linchamientos”, no estaría mal que de una vez nos aclarase a todos la causa de estos “complots”. ¿Le debe dinero el Sevilla a Polanco? ¿Financia Lopera a Prisa para que cargue contra su rival? Hasta donde se conoce, no.

Viene esto a cuento por el espectacular despliegue que realiza hoy El País. Uno abre el periódico por la sección de opinión y se encuentra un editorial titulado: “Javi Navarro como síntoma”. El texto, que lleva el sello implícito de Santiago Segurola (la alusión al Estudiantes de la Plata), subraya la “incompetencia de los árbitros”, así como “la ineficacia”, el “descrédito y la parálisis” que caracteriza a los comités. Sobre éstos, afirma: “La relación de la justicia deportiva con la justicia recuerda la de la música militar con la música”.

Por supuesto, el editorial también alcanza de lleno al Sevilla: “Javi Navarro se ha destacado en los últimos años por un grado de dureza superlativo, en la misma sintonía que su compañero de equipo Pablo Alfaro”. Ambos han encontrado una justificación constante por parte de los dirigentes del Sevilla, dispuestos a defender un modelo intimidatorio (…) El Sevilla no puede refugiarse en el victimismo ni en el agravio comparativo para defender lo indefendible”.

En la misma sección, dentro de Cartas al director, el diario publica algunas reflexiones de una lectora que se declara no aficionada al fútbol. Entre ellas, una a propósito de la frase de Javi Navarro explicando que él no es “una hermanita de la caridad”: “Entiendo”, dice esta lectora, ”que los futbolistas son futbolistas, las monjas son monjas y los farmacéuticos son farmacéuticos, sin que ninguno de ellos tenga derecho por su profesión a partirle la cara a otro”.

Y en Deportes, una página completa. Un artículo más que recomendable de Santiago F. Fuertes, “El código Caparrós”, señala al técnico del Sevilla como ideólogo de ese “modelo intimidatorio” del club. Lo mejor de todo es que no es una elucubración de El País, sino que fundamenta esta tesis con declaraciones de futbolistas que están o han estado a sus órdenes: Tevenet, Darío Silva, e incluso el mismo Javi Navarro.

El referido despliegue se completa con un artículo de Santiago Miláns del Bosch titulado “Las lesiones y el derecho penal”.

¿Es esto “satanizar” a un futbolista? Se admiten opiniones. Hasta que se demuestre que el periódico ha actuado movido por un interés distinto al rechazo a jugadores de este perfil, yo opino que no. Javi Navarro se sataniza solo.

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(Sólo) un comentario en “"Satanización"”
  1. Carlos 24 Marzo, 2005