Un monumento de partido

:: “Hay partidos tan solemnes que merecen ser recordados con la misma emoción desde el bando ganador que el perdedor y, entre ellos, el de Stanford Bridge, antológico desde el punto de vista competitivo. El Chelsea y el Barcelona se batieron en un duelo épico y memorable, con una fe inquebrantable, siempre fieles a su manera de ser (…) Uno y otro equipo protagonizaron una actuación fantástica que sólo se acostumbra a dar en la Copa de Europa en partidos sin retorno. Hubo muchos y bonitos goles, remates al palo de las dos porterías e intervenciones magistrales de los guardametas, todos los ingredientes para una noche europea de gran fútbol”. [Ramón Besa / El País]

:: “Un encuentro soberbio, imborrable (…) que estuvo muy por encima de Mourinho y que debería quedar grapado en la retina del fútbol europeo” [José Sámano / El País]

Artículos Relacionados