Oda a Jan

El inteligente silencio de Laporta ha contribuido a serenar el siempre revuelto y complicado ambiente culé. Su discurso se basa en la humildad y en el espíritu de trabajo. La ilusión va por dentro. Ha aprendido a escuchar a los mejores consejeros y ha entendido que, con cada victoria, su credibilidad crece y su imagen se refuerza. Y eso que las tenía por los suelos…

[Lluis Mascaró, hagiógrafo del régimen, en Sport]

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