¿De verdad no se cansa?

Todo cambia, ya ven ustedes el Madrid, a peor. Todo cambia menos la tremenda relación Barça-árbitros. Es cierto que Laporta es la reencarnación de Kennedy: sólo un presidente de los Estados Unidos es capaz de levantar la camisa a Berlusconi en la antesala de una final de la Champions. El gol que el tal Markus Merk anuló anoche a Shevchenko es digno de un Gamper. Y una nueva confirmación de nuestra teoría: el Barça es un equipo magnífico que juega con red. Donde él no llega aparece un línier, un árbitro o lo dicho, el espíritu de John Fitzgerald Laporta. Haciendo honor a su terno blanco, el Milán dio la cara en el Camp Nou y salió imbatido. Pero si no eres capaz de meter un gol en 180 minutos de eliminatoria tienes poco donde agarrarte. Nos vemos en París.

[Tomás Guasch, escribe con red, en As]

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6 comentarios (por ahora) en “¿De verdad no se cansa?”
  1. dieguitoalias 27 Abril, 2006
  2. nicolaucasaus 28 Abril, 2006
  3. MOPLA 28 Abril, 2006
  4. alfons 28 Abril, 2006
  5. elfutbolistaenmascarado 28 Abril, 2006
  6. Goyo 28 Abril, 2006