Qué bueno es el catalán, qué malo es el madrileño

Luis Aragonés se ha tenido que rendir a la evidencia y Cesc, posiblemente el jugador español con más futuro, será mañana titular ante Francia. La otra novedad con respecto al ‘Equipo A’ será la presencia del madridista Raúl. En este caso, el seleccionador ha sucumbido a la presión de los medios de comunicación de la capital, que han reclamado insistentemente el retorno del capitán. Uno y otro, Cesc y Raúl, personifican las dos generaciones que integran el equipo español. El catalán, la gran estrella del Arsenal junto a su amigo y ahora rival Henry, forma parte de ese grupo de jóvenes futbolistas tan talentosos como descarados, que están llamados a escribir una de las páginas más brillantes de la historia del deporte de este país. El madrileño, todo lo contrario. En la recta final de su carrera, se ha convertido en un problema para la selección y para el Real Madrid, donde ha pasado de ser el santo y seña a un suplente galáctico para el que no hay salida. Sería de necios poner en duda la calidad de Cesc Fàbregas […] Y eso lo saben todos los candidatos a la presidencia del Real Madrid, que quisieran tenerle como arma electoral. Pero el jugador formado en los equipos inferiores del Camp Nou no se va a dejar utilizar y ha dicho reiteradamente no a las ofertas que le llegan desde el Santiago Bernabéu para seguir creciendo como futbolista al lado de Arsène Wenger, otro que tampoco se moverá de Londres por mucho que quieran mezclar con sucias maniobras su nombre en los comicios de la Casa Blanca. Mañana, Cesc y Raúl jugarán juntos, pero no revueltos, que es como se juega en el Madrid. Un club que, a estas alturas del verano, no tiene ni presidente, ni secretario técnico ni entrenador. Para el catalán, el partido contra Francia será una oportunidad de oro para consagrarse en un Mundial. Para el madrileño, su última opción para evitar que se esfume su leyenda. [Lluis Mascaró / Sport]

Lo decíamos ayer. Hay nombres que pesan y el de Raúl es el que más hace subir la báscula de la presión en la selección. Pues bien, contra Francia tendremos a Raúl. Llega la hora de la verdad y entra con calzador en el equipo. Es la misma historia de siempre. Los jefes juegan y los indios se fastidian. En pleno debate sobre el momento de Raúl, Luis ha decidido unir su destino al de su capitán. Ganarán juntos o se hundirán al unísono. [Joan Maria Batlle / Sport]

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5 comentarios (por ahora) en “Qué bueno es el catalán, qué malo es el madrileño”
  1. Frano 26 Junio, 2006
  2. dieguitoalias 26 Junio, 2006
  3. robert_paulson 26 Junio, 2006
  4. tiki 26 Junio, 2006
  5. maldini 28 Junio, 2006