No es Capello, es el demonio

El sentido común nos hace pensar que era prácticamente imposible que Fabio Capello ignorara los tejemanejes que Moggi estaba haciendo para favorecer a la Juventus. […]¿Acaso no le hierve la sangre al haber visto que todo su trabajo en Turín ha quedado cubierto por el lodo de la corrupción? ¿Cómo es posible que Capello se haya presentado en el Real Madrid sin haber hecho antes el más mínimo examen de conciencia? Fabio ha sido el primero en dejar la Juventus, sin esperar al veredicto final, algo que le ha criticado y le ha echado en cara el capitán Del Piero, quien apostilló que la actitud de su entrenador no le sorprendía. […] Capello come aparte. Tiene tres años de contrato por delante con unos multimillonarios ingresos. Y para más inri, está esperando a que se desmorone de forma definitiva el que ha sido su último club para llevarse con él a sus piezas más cotizadas. No sé, pero en la actitud y en el comportamiento de Capello no hay agua clara. Se lava las manos, sale corriendo y aguarda al otro lado del río para pescar los peces más gordos. En esta sociedad los hombres de honor, la fidelidad y el respeto a una institución no existen. Fabio Capello nunca se ha distinguido por tener esas virtudes. Dejó colgado al Real Madrid, cambió Milan por Roma, Roma por Juventus… y un día, con el contrato redactado y firmado por Joan Gaspart, con la casa ya elegida por su esposa en el mejor barrio de la Ciudad Condal, traicionó la confianza del FC Barcelona. Este es el nuevo entrenador del Real Madrid.

[Toni Frieros, hombre de honor y agua clara, en Sport]

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