Ronaldinho no tiene culpa (7)

El partido entre estas dos selecciones ha sido el reflejo de lo ocurrido en las últimas temporadas en el Barça y en el Madrid. Curiosamente, el Brasil de Ronaldinho ha sido lo más parecido al desastre blanco, mientras que la Francia de Zidane ha funcionado como la máquina azulgrana. Zidane ha vuelto a brillar cuando ha tenido de nuevo a Makelele cubriéndole las espaldas. Ronaldinho ha fracasado porque miraba a los lados y no encontraba ni a Deco ni a Xavi.[Pitu Abril/ Mundo Deportivo]

No es extraño que jugadores como Ronaldinho o Messi, que estaban designados a ser las figuras de Alemania 2006 hayan pasado por este Mundial sin haber podido ofrecer lo mejor de sí. Ese fútbol que los culés sí que han podido disfrutar y que podrán seguir viendo durante muchos años en el Camp Nou. […] A Ronaldinho, Parreira lo colocaba en una posición no habitual, sacrificando su trabajo en favor del equipo. [Joaquim M. Bertran / Sport]
Los grandes culpables de la derrota de Brasil fueron tres: Parreira, Ronaldo y Cafú. La consecuencia fue que Ronaldinho no pudiera brillar y pasara inadvertido en el Mundial que debía ser suyo. […] Ronaldinho, al que en Brasil ya están sometiendo a una ‘caza de brujas’, nunca fue el líder del equipo. No lo quiso así Parreira, el que debía ser el jefe, excesivamente vinculado y comprometido con Ronaldo por el márketing y con Cafú, el capitán y hombre clave del vestuario brasileño. Estos sí fueron los verdaderos jefes.
Ronaldinho no ‘peleó’ por imponer sus galones porque consideró que lo más importante era el grupo y porque es amigo de los jefes. Ronaldo y Cafú consideraron que lo más importante era que jugaran ellos y convencieron a Parreira de qué futbolistas debían jugar, pero lo más importante: de cómo debían jugar. […] El caso de Ronaldo clama al cielo. Los dos goles que le metió a Japón fueron lo peor que le podía pasar a Brasil, ya que le dieron fuerza ante Parreira y ante todo el mundo para seguir en el equipo. […] Los otros grupos de vestuario no cuentan, porque ni llegaron a formarse. Ese fue el fuerte y Ronaldinho fue demasiado buen tipo. Aceptó el papel que le vendieron, de que las individualidades debían someterse al equipo e hizo un trabajo gris de enlace, en lugar de ser el jugador decisivo, el número uno que es. [… ]
En el Barça, Ronaldinho cede su calidad al equipo, pero nadie discute su liderazgo. Hasta Eto’o lo reconoce. Todo el grupo lo sabe. Con Brasil no se ha podido ver la imagen de Ronaldinho abrazando uno a uno a los futbolistas brasileños, porque no han querido darle los galones. La única imagen de un abrazo de Ronaldinho es en el que se funde con Henry después de caer eliminado. El fútbol de este Mundial parece estar en manos de entrenadores caprichosos o de vestuarios en los que mandan los veteranos. [Santi Nolla / Mundo Deportivo]

Ronaldinho llegó al Mundial como flamante Balón de Oro y llamado a ser protagonista indiscutible en Alemania… Pero no lo fue. De hecho, habría que decir que no lo fue porque no le dejaron serlo. Nunca pudo sentirse líder de un equipo en el que el mandó lo tenían otros futbolistas, veteranos, que nunca le dejaron tomar su papel natural.

Ronaldinho, en el 2002, era un ‘buen muchacho’. A la sombra de Ronaldo o de Rivaldo, su presencia no significaba ningún peligro para nadie, pero el Ronaldinho del 2006 parecía estorbar a más de uno y el ‘triunvirato’ formado por Cafú, Roberto Carlos y Ronaldo acabaron por ahogar todas sus esperanzas. Acabaron con él de la manera más discreta, pero, a la vez, miserable, relegándole a un segundo plano que nadie en el entorno de la selección brasileña supo comprender nunca.

Importaban mucho más los kilos de Ronaldo que los planteamientos de Parreira; ocupaban más los mareos de Ronaldo que el discreto juego de la selección… Todo en Ronaldo era imprescindible, como las ‘chácharas’ de Roberto Carlos o la imagen de Cafú.

Ronaldinho fue sintiéndose apartado de ese papel que le correspondía desde el primer día. Desde que llegó a la concentración en Suiza, el blaugrana se vio desplazado por sus compañeros, pero no quiso levantar la voz. Pensó, equivocadamente, que con el inicio del campeonato las cosas serían distintas y que él acabaría por recuperar su peso específico, el que le correspondía, en la selección. Pero eso no ocurrió nunca y desde el primer hasta el último minuto de Mundial no se sintió líder de esta selección ni dentro ni, tampoco, fuera del terreno de juego. Pocas veces se ha visto en un campo triste a Ronaldinho en los últimos doce meses. Curiosamente, en Alemania ha jugado cinco partidos y raramente se le ha visto sonreir en ellos… [Redacción / Sport]

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8 comentarios (por ahora) en “Ronaldinho no tiene culpa (7)”
  1. ~uro 3 julio, 2006
  2. Alex Escrivà 3 julio, 2006
  3. Louis 3 julio, 2006
  4. dieguitoalias 3 julio, 2006
  5. Alex Escrivà 3 julio, 2006
  6. Evaristo 3 julio, 2006
  7. Jorge 3 julio, 2006
  8. Frano 4 julio, 2006