La Cadena SER dopó a Gurpegui

Con la que está cayendo en el mundo del ciclismo, me produce cierto desasosiego aprovechar esta columna para mostrar mi solidaridad con Carlos Gurpegi. No es la primera vez, en cualquier caso, que abogo por la inocencia del centrocampista navarro. Aun reconociendo mi más absoluta ignorancia sobre todo aquello relacionado con las sustancias dopantes, mi sentido común me lleva a pensar que un tipo como el futbolista rojiblanco no necesita meterse nada prohibido en el cuerpo para mejorar o aumentar su rendimiento físico. Su capacidad atlética sólo es superada por su calidad humana. La droga es una lacra social y como tal, cualquier esfuerzo es poco para combatirla. Fuera y dentro del deporte. No creo que sea dudoso de defender el juego limpio, pero el ‘caso Gurpegi’ desprende tufo a podrido desde el primer día. Lo sucedido con los botes que contenían la orina del navarro es impropio de un país del llamado primer mundo. Episodios posteriores del proceso, también. Al jugador del Athletic le ha pasado factura su vínculo profesional con Sabino Padilla. El galeno rojiblanco está en el punto de mira de determinados medios periodísticos de Madrid desde hace ya muchos años y ésta, sin duda, es la coyuntura ideal para volver a la carga.

[Iñaki Ugalde, sólidos argumentos, en Mundo Deportivo]

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3 comentarios (por ahora) en “La Cadena SER dopó a Gurpegui”
  1. Reverendny 1 agosto, 2006
  2. ayr29 1 agosto, 2006
  3. Gol 6 agosto, 2006