Oda a Jan (10)

Laporta no pudo estar anoche en el palco del Estadi Olímpic de Montjuïc. No le dejaron. Tuvo que ver el partido en su casa de S’Agaró, junto a su familia. Posiblemente estuvo más cómodo y mejor acompañado. Pero eso no le evitó sentirse asaltado de nuevo por ese sentimiento de injusticia que le acompaña desde que le obligaron a convocar elecciones en contra de su voluntad y del sentido común. El presidente-candidato tampoco podrá estar el domingo en su habitual asiento del Camp Nou, pero en esta ocasión no se perderá el encuentro. Lo vivirá en directo, como un socio más, en la misma localidad que durante años disfrutó y sufrió como cualquier otro barcelonista. En la que aprendió, cuando era niño, a amar al Barça con Johan Cruyff como futbolista. Y en la que decidió, cuando ya era un joven abogado, que un día le gustaría ser el máximo dirigente de este ‘més que un club’. […] Con mejor plantilla aún que la temporada pasada gracias a las incorporaciones de Zambrotta, Thuram y Gudjohnsen, el conjunto blaugrana puede hacerse imbatible en España y en Europa. Y Laporta se merece disfrutarlo sin más estúpidos sobresaltos. Sin persecuciones. Sin tramas. Sería el justo premio a una excelente gestión deportiva, económica e institucional.

[Lluis Mascaró, la voz de su amo, en Sport]

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3 comentarios (por ahora) en “Oda a Jan (10)”
  1. sanchez 18 agosto, 2006
  2. J Calduch 18 agosto, 2006
  3. Reverendny 18 agosto, 2006