Depresión, exclusión, defenestración, ostracismo… De todo menos suplencia

Malos tiempos corren para David Beckham. Sin duda, los peores de toda su carrera deportiva. El máximo exponente de la galaxia de Florentino Pérez ha perdido todo el glamour con el que llegó al Real Madrid en el 2003 y el aterrizaje de Fabio Capello no ha venido más que a confirmar su declive.

Atrás quedan ya aquellos tiempos en los que los entrenadores del equipo blanco estaban obligados a alinear al centrocampista inglés por motivos puramente publicitarios. El técnico italiano no tiene ningún aprecio por Beckham, al que considera más un producto del marketing que un futbolista. Y no ha tardado en demostrarlo. Titular en la primera jornada ante el Villarreal –aún no había llegado Reyes– y en la siguiente ante el Levante, paulatinamente ha ido quedándose fuera del equipo. El inglés pagó la debacle en Lyon (Capello le señaló como culpable al mandarle al banquillo) y desde entonces no ha levantado cabeza.

Su suplencia de forma continuada ante Real Sociedad, Betis y Dinamo de Kiev demuestra que el técnico italiano prefiere utilizar a un zurdo cerrado como Reyes en la banda derecha antes que recurrir al icono mediático del club.

La defenestración de Beckham no se circunscribe únicamente al terreno de juego. Incluso ha perdido gran parte de los privilegios de que gozó en los últimos tres años. El jugador se quedó de piedra cuando por primera vez el Real Madrid, por orden de Capello, le negó recientemente un permiso para rodar un spot publicitario en Barcelona.

Este ostracismo de Beckham ha coincidido además en el tiempo con su exclusión de la selección inglesa, de la que ha sido el capitán en los últimos seis años. Steve McLaren, al igual que Capello, no cuenta para nada con el centrocampista desde que finalizó el Mundial de Alemania. Todo ello ha llevado al futbolista a tal estado de depresión que incluso ha llegado a insinuar que podría retirarse al final de la presente temporada, cuando expira su contrato con el Real Madrid.

Tal vez por las reticencias de la nueva junta directiva a sellar la renovación que le había prometido Florentino Pérez. El pulso que mantienen por un lado Ramón Calderón, que valora principalmente los ingresos económicos que el inglés reporta al club, y Pedja Mijatovic y Fabio Capello por el otro está jugando en contra de Beckham, que sospecha que es una estrategia del club para forzarle a una renovación a la baja o para abrirle la puerta de regreso a Manchester.

[Antonio Sánchez, seudónimo tras el que se oculta la redacción de Sport]

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2 comentarios (por ahora) en “Depresión, exclusión, defenestración, ostracismo… De todo menos suplencia”
  1. SirWinstonChurchill 28 Septiembre, 2006
  2. Reverendny 28 Septiembre, 2006