La incurable madriditis de Andrés Astruells (5)

La Prensa madrileña ha decidido satanizar a Capello en vista de que el fútbol del Realísimo no convence. Como no es políticamente correcto denunciar que la plantilla es vieja, mal equilibrada, no se ha hecho una ‘operación limpieza’, está a años luz del Barça y muchos ‘intocables’ tienen los pies de barro trasladan las frustraciones a una mala dirección técnica que apuesta por el resultadismo y sacrifica el espectáculo. Por un lado denuncian la mala imagen del equipo y, por otro, elogian a Reyes y a Robinho como grandes ‘ jugones’ cuyo talento no explota por culpa de los ajustes tácticos de un técnico conservador. Elevar al recién llegado y al joven brasileño a la categoría de ‘estrellas’ es un síntoma delatador de que el equipo blanco está bajo mínimos. La misma reacción de los jugadores, tras el 2-0 a la Real Sociedad, fue absolutamente desproporcionada. Reyes se retiró como un torero y la entrada de Robinho ha sido valorada como un rayo de esperanza y calidad en medio de las tinieblas. Es más: Beckham celebró su gol como si valiera una Champions. Son ‘tics’ de equipo pequeño que se sabe vulgar y limitado pero los observadores del Bernabéu se niegan a admitirlo. Lo traspasan al decepcionante rendimiento de Emerson como gran explicación. Posiblemente si este último y Cannavaro hubieran aterrizado en el Camp Nou, ahora serían ídolos consagrados mientras Zambrotta y Thuram posiblemente fracasarían en el coliseo ‘merengue’. No es un problema de nombres propios sino de actitud colectiva. La ‘galaxia’ de Florentino está fuera de órbita desde hace tiempo, no ha sido desactivada y no se quieren dar cuenta.

[Andrés Astruells, analista aséptico, en Mundo Deportivo]
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