Euforia

En los últimos días, Sport y Mundo Deportivo parecen muy interesados en hacer conscientes a sus lectores de la “euforia” que se vive en Madrid tras la jornada de Champions (ganó el Madrid, perdió el Barça). Muy, muy interesados. Lo que no me queda claro es a quiénes afecta este repentino y desatado cambio de ánimo. ¿A Calderón? ¿A Mijatovic? ¿A los jugadores? ¿A los aficionados? ¿A los periodistas? ¿A “los mentideros”? Y sobre todo, ¿es cierto que el madridista de la calle está eufórico o se trata sólo de repetirlo para que lo parezca?

MIÉRCOLES

Ramón Calderón se tomó un pequeño respiro tras el claro triunfo del Madrid en feudo del Steaua de Bucarest. Tras el espantoso ridículo liguero ante el Getafe, cundió el pánico en la directiva merengue, pero el 1-4 cosechado en territorio rumano ha cambiado la moral de los madridistas. De todos modos, Ramón Calderón teme que el Barça le dé un baño al Madrid en el clásico del próximo domingo. El año pasado, los blaugrana humillaron a los blancos (0-3) [Sport]

JUEVES

El Madrid ha pasado en apenas 72 horas del más absoluto pesimismo (Getafe) a una euforia desmedida (Bucarest). El amiguete Steaua ha rearmado de moral a los blancos de cara a la visita del Barça y le ha despejado el camino a los 1/8 de la Champions. Ello ha desatado una explosión de júbilo en el presidente, Ramón Calderón; en el director deportivo, Pedja Mijatovic; en buena parte de la plantilla y en la prensa madrileña, que hace apenas tres días echaba pestes de Calderón, Capello y cía, como la mayoría de una desencantada afición. Los hinchas merengues, a través de foros y encuestas varias sobre el clásico, se muestran más precavidos que sus dirigentes y piden que la actitud mostrada por el equipo en tierras rumanas se repita el domingo para no descolgarse del líder. [Óscar Zárate / Mundo Deportivo]

VIERNES

De ilusión también se vive, pero es temerario concluir que el 1-4 del Madrid en Bucarest y el 1-0 del Barça en Londres anticipen una victoria blanca en el clásico. El Steaua no es el Chelsea y el Real, tampoco. Si los de Rijkaard rinden a un nivel aceptable, puntuarán. [Xavier Díez Serrat / Mundo Deportivo]

Tampoco el Real Madrid ha hecho grandes alardes. Su goleada en la Champions frente al
Steaua de Bucarest (1-4) ha levantado en parte los ánimos de su afición, pero tres días antes el equipo de Fabio Capello había caído con estrépito frente al Getafe (1-0) sin llegar a disparar a puerta con peligro. [Juan Manuel Díaz / Sport]

El equipo merengue no está, precisamente, como para ir por ahí tirando cohetes. En la pasada jornada liguera hizo un espantoso ridículo en feudo del Getafe (1-0), pero tres días más tarde los blancos ganaron a domicilio al endeble Steaua de Bucarest (1-4) en Champions. Y Ramón Calderón se agarra a ese triunfo como a un clavo ardiendo para vaticinar que el clásico del próximo domingo se teñirá de blanco. En declaraciones a Tele 5, el presidente madridista ha señalado que “no le tengo miedo al Barça, ni a nadie. Si mi equipo está a un buen nivel, no hay rival que se nos resista. Y la verdad es que nosotros estamos muy bien, como bien se pudo comprobar ante el Steaua. En Bucarest se vio al verdadero Real Madrid”. […] Sin lugar a dudas, la euforia se ha disparado en la casa blanca; por lo menos, en sus más altas esferas. Calderón señala que el actual Real Madrid “me gusta mucho cuando gana y juega bien, como ante el Steaua. Los jugadores son conscientes de que hay millones de aficionados en todo el mundo que sufren cada vez que el Madrid juega un partido. Y no podemos fallar a tantísima gente”. [Antonio Sánchez / Sport]

El domingo nos espera el partidazo del Bernabéu con un cambio de decorado evidente: los blancos, que después de lo de Getafe estaban escondidos bajo la mesa, sacan ahora pecho muy al estilo madrileño de presumir de lo que no tienen. [Josep Maria Casanovas / Sport]

SÁBADO

Un partido ganado a un grupo de amigos de Bucarest ha podido más que el empate ante el Atlético (con abucheo final) en el Bernabéu y la derrota (con ridículo incluído) en Getafe. El Real se ha recuperado de sopetón, cuando no hace cinco días Casillas calificaba el encuentro de Getafe como el peor que le recuerda. [Domènec Garcia / Mundo Deportivo]

“¡Vamos a ganar al Barça, vamos a ganar la Liga, somos los mejores, la mejor plantilla del mundo, somos unos campeones, no hay equipo que nos pueda ganar…!” ¡Toma ya! Ha bastado un partido bueno del Real Madrid en Bucarest y uno flojo del Barça en Londres para que Ramón Calderón se reencarne en Ramón Mendoza y se líe la manta a la cabeza, se cuelgue la bufanda del Real Madrid y ponga salsa al clásico del fútbol español de mañana. Han bastado los partidos de Champions para que desde Madrid se cambien radicalmente las sensaciones hacia el clásico. Los madridistas pensaban hace una semana, tras el pésimo partido que se marcó su equipo en Getafe, que al Barça les pasaría por encima mañana, pero después del 1-4 al Steaua y de la derrota del Barça por la mínima ante el Chelsea, es cierto que se palpa en los mentideros madridistas un clima de euforia, una convicción de que el Real Madrid puede ganar mañana. Todo se basa en la claudicación de Capello a su fútbol y su repentina apuesta por el toque, por el ex fútbol que él criticaba. [Javier Matallanas / Sport]

Hace sólo cinco días nadie dudaba de que el Barça podía repetir la actuación del año pasado en el Bernabéu. Incluso ya había quien pronosticaba otro recital estelar de Ronaldinho. Pero la jornada intersemanal de la Champions ha provocado un cambio en el estado de ánimo de las dos aficiones. Entre los culés, la derrota ante el Chelsea ha sembrado cierto desasosiego, mientras que a los merengues la goleada ante el Steaua les ha insuflado un ánimo tan inesperado como exagerado. Si reflexionamos serenamente veremos que los resultados de la Copa de Europa no varían absolutamente nada la situación deportiva de ambos equipos”. [Lluis Mascaró / Sport]

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