Mascaró llama "cretino" a Del Nido

El diario As publicó ayer una entrevista con José María del Nido. El presidente del Sevilla, haciendo gala de su habitual soberbia, dejó perlas como las siguientes: “Si ahora mismo me ofreciera el Barça a Ronaldinho le diría que para ser suplente, mejor no viniera”; “El aficionado al fútbol va al Sánchez Pizjuán a decir ¿con quién jugamos hoy? ¿Cuántos les vamos a meter?” “Somos el primer equipo del mundo. El Barcelona es el tercero y el Real Madrid, ni me acuerdo”.

Lluis Mascaró utiliza su columna de hoy para atacar a Del Nido con inusitada dureza. La respuesta es absolutamente desproporcionada, descalificaciones personales incluidas. ¡Con la de cosas que se podían haber escrito para criticar con elegancia e ironía las fantasmadas de Del Nido! Pero, evidentemente, Mascaró desconoce esos recursos. Es mucho más fácil llamar “cretino” a alguien. ¿A qué subespecie humana pertenecerá?

La raza humana puede dividirse en tres subespecies: líderes, buenas personas y cretinos. Los primeros dirigen el mundo. Los segundos, lo mueven. Y los terceros, lo ensucian. Estos últimos, por desgracia, abundan cada día más. La vida está llena de majaderos cuya única misión es la de provocarnos vergüenza ajena. Uno de ellos es el presidente del Sevilla, el ínclito José María del Nido. Un personaje estrafalario donde los haya, que tanto se tira los trastos a la cabeza con Lopera como defiende al ‘pantojero’ Julián Muñoz. Un abogado especializado en los negocios turbios, implicado en la ‘Operación Malaya’ e imputado, junto con el ex alcalde de Marbella, por presuntos delitos de tráfico de influencias, información privilegiada, falsedad de documentos y prevaricación.

Este mismo señorito andaluz que cobra millonadas por sus servicios jurídicos a mafiosos de la peor calaña ya me dirán qué credibilidad tiene a la hora de hacer según qué manifestaciones. Como las que recogían ayer nuestros compañeros del diario ‘As’. En este periódico deportivo madrileño, Del Nido desparramó todo su egolatría hasta el punto de llegar a asegurar que “el Sevilla es el mejor equipo del mundo, por encima del Barça”, que “Ronaldinho no sería titular en mi equipo” y que “a mí Rijkaard no me valía como entrenador”. Está claro que, viniendo de quien vienen, a estas declaraciones hay que darles un valor muy relativo. Pero fastidia tener que leer las insolencias del presidente sevillista sin, como mínimo, darle un toque de atención.

Aquí no somos tontos. Y aunque a veces le hemos reído las gracias a Del Nido y a otros tantos fantasmas que ululan en el mundillo del fútbol, hay afirmaciones que provocan rechazo por ser un insulto a la inteligencia. Me parece muy bien que el presidente del Sevilla se sienta satisfecho y orgulloso del gran papel que está haciendo su equipo en este 2006 que está a punto de terminar. Campeón de la UEFA, de la Supercopa de Europa y actualmente segundo clasificado en la Liga, nadie puede poner en duda el rendimiento de los hombres de Juande Ramos, el mismo técnico que –recordemos– fracasó en el Espanyol. Navas, Alves o Kanouté se han convertido en sensacionales sorpresas y puede que algún día jueguen en un grande. Pero de ahí a asegurar que son mejores que Ronaldinho sólo puede entenderse como una provocación.

El mismo hombre que obligó en su día al Barça a jugar el ‘partido del gazpacho’ se cree ahora autorizado para menospreciar la trayectoria deportiva de un equipo que ha ganado dos Ligas consecutivas y una Champions y que hoy disputa el primer asalto del Mundial de Clubs. Si ya se le suben los humos por haberle remontado un partido al Madrid, no sé lo que puede llegar a decir si su equipo se clasifica para la próxima edición de la Copa de Europa. De todas formas, de un personaje que es capaz de afirmar que “después del Papa, yo soy el más importante” se puede esperar cualquier cosa.

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