Todo vale

El niño de la foto se ha hecho mundialmente famoso. Desde las páginas de algunos diarios catalanes mostró su decepción por la derrota del Barcelona en el Mundialito, vestido de blaugrana en la grada del estadio de Yokohama. Y la directiva del Barça, tan rápida de reflejos cuando se trata de campañas mediáticas, cazó al vuelo la oportunidad de contar una bonita historia de Navidad. Joan Laporta dijo en el almuerzo con los medios del pasado miércoles que el niño culé japonés “merece un homenaje, porque representa la globalización y un sentimiento que todos los culés tuvimos de pequeños: llorar por una derrota”.

La maquinaria culé se puso en marcha y en menos de 24 horas localizó al pequeño Leo Miyagata, vecino de Yokohama, quien posó sonriente vestido de blaugrana y hasta escribió una carta en español para pedir a sus ídolos que vuelvan al Mundialito el año que viene.

David Ordóñez Márquez es un vecino de Esplugues de Llobregat, un municipio situado a metros del Camp Nou. Es socio del Barça sin abono y padece síndrome de Down. Con un amigo y el padre de éste, Julián Domínguez Rodríguez, también socio, quiso comprar un pack de entradas para algunos partidos en el estadio, pero sólo consiguió asientos separados por decenas de metros.

De nada sirvió que Julián, socio 114.927, pidiera un favor, dadas las circunstancias: “No podemos hacer más”, fue la respuesta desde las oficinas. Julián se dio de baja el 21 de septiembre. Miyagata vende más que un Ordóñez.

[Fabián Ortiz, el lado oscuro, en As]

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