A ver mañana

El Inter perdió a su columna vertebral este verano y dista mucho de tener el potencial de aquel Sao Paulo que hace catorce años frustró la primera intentona del Dream Team de ganar la competición. En condiciones normales, el Barça le ganaría nueve de diez partidos. Y quizás por ello, para que no se dé la posibilidad de esa única derrota, Rijkaard y los suyos han aparcado cualquier euforia, cualquier menosprecio. Esperemos que no sean tan sólo palabras y que desde el principio salgan tan o más enchufados que ante el América. Si el partido se puede liquidar por la vía rápida, mejor; si no, que sea en el último minuto y de penalty injusto. Hoy, de lo que se trata es de volver con la Copa.

[Javier Rodríguez Marzo en Sport]

[Gracias a J. J.]

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