Disneylandización

Se contratan jugadores a los que les inventamos unas expectativas exageradas y luego les reprochamos que no sean capaces de cumplirlas. Saviola, por ejemplo, todavía no había salido del cascarón cuando el Barça le contrató para convertirlo en la respuesta al fichaje de Zidane por el Real Madrid. En su momento, así se lo vendieron a la gente los medios de comunicación afines al club. ¿Es responsable Saviola de semejante estupidez? Claro que no. Si en lugar de hablar de los que se van hablamos de los que vienen, lo entenderemos mejor. El efecto novedad estimula al periodismo, que le agrega calidad, atractivo y posibilidades a los nuevos fichajes. Al club le viene bien y a los medios de comunicación también, al fin y al cabo el mejor fogonero del fútbol es la ilusión. Miren a Fernando Gago y a Higuaín en estos excitantes días. Ya han sido recibidos como figuras consagradas al aterrizar en Madrid, apenas horas después de haber despegado de Buenos Aires como grandes promesas. Esa disneylandización de los jugadores les marea y puede convertirles en víctimas a la misma velocidad.

[Jorge Valdano, ayer, en Marca]

Perarnau Blog | El interrogante Gago

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13 comentarios (por ahora) en “Disneylandización”
  1. Javier 7 enero, 2007
  2. Louis 7 enero, 2007
  3. Doctor Broms 7 enero, 2007
  4. Anonymous 7 enero, 2007
  5. Javier 7 enero, 2007
  6. DiegoL9 7 enero, 2007
  7. Bodi 7 enero, 2007
  8. Anonymous 7 enero, 2007
  9. Anonymous 7 enero, 2007
  10. Javier 8 enero, 2007
  11. Tom-Baker 8 enero, 2007
  12. McCarran 8 enero, 2007
  13. Javier 8 enero, 2007