El Madrid huele a alcohol y nosotros no

Los socios y aficionados blaugrana son capaces de perdonar cualquier ‘pecadillo’ que cometan sus ídolos. En Barcelona, la vida privada de los jugadores siempre se ha considerado eso, privada. A diferencia de lo que sucede en Madrid, donde la mayoría de los cracks son objetivo de la prensa rosa y los programas de televisión de cotilleos. Todos conocemos alguna ‘leyenda urbana’ sobre tal o cual futbolista, pero siempre se ha mantenido una máxima discreción sobre este tipo de asuntos, siempre y cuando no hayan perjudicado al rendimiento deportivo de sus protagonistas. Ahí está la clave de esta polémica. El vestuario del Barça no huele a alcohol, como el del Madrid, pero Edmílson ha lanzado un aviso para todos los noctámbulos. El final de los ‘galácticos’ se inició cuando empezaron a pensar más en las fiestas que en los goles.

[Lluis Mascaró en Sport]

Artículos Relacionados