Ronaldo llegaba calentito

Ronaldo nunca cayó bien a Capello, pero también lo es que fue el brasileño quien avivó inicialmente el fuego al incumplir el reglamento de régimen interno del club con sus salidas nocturnas. Nos consta que la gota que colmó el vaso de la paciencia de Capello fue unos días antes de viajar a Barcelona para enfrentarse al Espanyol (17 de diciembre de 2006). Nos comentan que Ronaldo se presentó en el vestuario ‘calentito’ o si lo prefieren ‘perjudicado’. Atrás quedaba el acierto que tuvo el brasileño cara al gol ante el Dinamo de Kiev (6 de diciembre de 2006) y el posterior traspié ante el Sevilla, donde el conjunto andaluz destapó las miserias del Madrid. Fue entonces cuando una persona del cuerpo técnico del club le hizo saber al entrenador que de seguir consintiendo tanto desmadre, el tema se le iba a ir de las manos e incluso le llegó a insinuar que en el vestuario olía a alcohol. Capello castigó a Ronaldo con el banquillo en Montjüic, cuando todo el mundo pensaba que iba a ser titular por sus dos goles marcados al Dinamo, y desde ese mismo momento le sentenció al ostracismo. Posteriormente hubo una reunión entre Pedja Mijatovic y Ronaldo para tratar de encauzarle, pero no sirvió de nada. El director deportivo le pidió que perdiera los tres kilos que tenía de más, que se tomara el serio lo que le pedía, que el club seguía confiando en él pero Ronaldo, según nos cuentan, fue tajante: “No puedo jugar más a nivel de alta competición, traspasarme a otro club”. Así son las cosas y así se las contamos.

[José Luis Carazo, desde la sala Bikini, en Sport]

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4 comentarios (por ahora) en “Ronaldo llegaba calentito”
  1. DiegoL9 13 Febrero, 2007
  2. dieguitoalias 13 Febrero, 2007
  3. Sergio 13 Febrero, 2007
  4. JoseCR 14 Febrero, 2007