Valen por uno de Astruells

Se echa de menos que Andrés Astruells no haya publicado en Mundo Deportivo ese artículo que escribe cada vez que el Madrid se despierta contento un lunes (sacan pecho, inspiran ternura, no le han ganado a nadie, qué batacazo se van a llevar, etc). En su lugar, no obstante, encontramos en este diario dos artículos calcados con los mismos argumentos que habríamos encontrado en el de Astruells.

Efectivamente, el Barça ganó el clásico (y quizá media Liga). Lo ganó después del partido. Cuando Calderón echó sus cuentas galácticas y proclamó que sumando los 21 puntos de casa tenían ya el torneo en el saco. Para ello cuenta el eufórico presidente con doblegar a Valencia y Sevilla. Al igual que sucedió tras ganar al Barça (2-0) en la primera vuelta y golear al ‘difícil’ Steaua (1-4), han vuelto a lanzar las campanas al vuelo. Guti es ahora la ‘quintaesencia’ del fútbol después del ‘recital’ del Camp Nou, aunque no se repare en que de las siete derrotas del campeonato, en seis jugaba de titular el fino mediocampista. De este espejismo se han contagiado también los jugadores y al Nàstic, según los pronósticos merengues, le espera el domingo una oleada de fútbol y goles. Como el ‘baño’ que le dieron al Barca. En Madrid ya hace tiempo que los empates se celebran como épicas victorias continentales, pero los números se empeñan en decir que están más cerca de quedarse fuera de la Champions que del líder.

Esta euforia mediática y de club no se distingue, sin embargo, en la calle. En los corrillos sólo se habla de Messi, del relevo de Capello y de las listas negras que Calderón filtra para sobrevivir a las críticas. El cuarto año consecutivo en blanco planea con fuerza a poco que el Barça aparque sus profundos follones para junio. El Barça está irreconocible con respecto al equipo de hace dos años. Conserva el estilo y el áurea de campeón, pero eso no es suficiente sin una autocrítica a tiempo de Rijkaard, los cracks y el resto de vestuario. Sería un sonoro ridículo que el Barça no ganara esta Liga en la que todos quieren ser el segundo. Que recuerden que aún no han ganado a nadie. [José María Artells]

Pues sí, se lo han creído. A juzgar por los comentarios leídos y escuchados procedentes de Madrid allí están convencidos que empataron el sábado en el Camp Nou por méritos propios. Sueñan con un nuevo Real, por aquello de la autogesitón que han comenzado sus jugadores. Y han descubierto a Guti como medicina, aunque, según hemos comprobado, ha sido titular en seis de las siete derrotas que ha sufrido el Real en esta Liga.

Ignoran, seguramente, que el empate del Camp Nou fue propiciado sólo por el desbarajuste táctico del Barça, en el que destacó sobremanera un Oleguer calamitoso, que cometió un penalti y se autoexpulsó.

De no haber sido por la generosa táctica del Barça, con sólo tres defensas, Márquez y Deco perdiendo balones a destajo en el centro del campo y jugando más de un tiempo con diez, el Real no hubiera siquiera empatado. Su operatividad la propició los errores individuales y tácticos del Barça. Por ejemplo, no marcó gol alguno de jugada: el primero fue una ‘asistencia’ de Thuram, el segundo de penalti y el tercero de falta.

Por eso sorprende que tras el 3-3 digan que a partir de ahora van a ganar y encima a jugar bien. Lo que no han hecho en toda la temporada. ¿Por qué? ¿Por Real Decreto? Si es por el encuentro del Camp Nou, no hay incidio racional alguno que les permita ese estado de euforia desmesurada.

Claro que en medio del desierto no es fácil hallar una rosa como la que le brindó el Barça. El domingo, ante un Nàstic con cinco defensas, las líneas bien juntas y un marcador sobre Guti volverán a la realidad. Sobre todo si no reciben del árbitro alguna ayudita como ocurrió con el penal no señalado de Diarra a Ronaldinho. O sea, el 4-3. [Domènec Garcia]

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3 comentarios (por ahora) en “Valen por uno de Astruells”
  1. rapsodos 14 Marzo, 2007
  2. Jorge 14 Marzo, 2007
  3. Javier 16 Junio, 2007