El liderato es cosa de Tomás y de Toñín

Todo empezó el 11 de marzo. El Madrid había dado una lección de fútbol al Barça, ridiculizando a los enterradores que habían especulado con un 5-0 al aturdido proyecto de Capello. El gol de Messi no apagó el arreón de autoestima de ese madridismo sano que nunca dejará de creer en este bendito equipo. Relaño, en un arrebato intuitivo que le agradeceré para los restos, me telefoneó: “¿Cómo está la Cofradía del Clavo Ardiendo? Después de lo del Camp Nou la Liga es posible…”. Tardé 1,6 segundos en llamar a Toñín. Este torero irreductible, más vikingo que Talavante, me reunió en tres horas a casi treinta fieles que estaban dispuestos a darnos el titular esperado: “El 17 de junio habrá alirón…”. No sé cómo acabará esta maravillosa cruzada, pero esta mañana vi sonreír a mi Cibeles. Pase lo que pase, el madridismo ha recuperado el orgullo de la camiseta, el espíritu de equipo, el sentimiento impagable de defender el escudo más grande de la historia. Nuestros hijos no se preguntan por qué son del Madrid. Simplemente, están orgullosos de serlo. Sus papás les contaron que su mágico Real luchaba hasta el último minuto y ahora agradecen no haber sido engañados. Otros hacen apología del odio enfermizo al vecino para que luego te metan un set en blanco (0-6).

[Tomás Roncero, pletórico, en As]

Artículos Relacionados

8 comentarios (por ahora) en “El liderato es cosa de Tomás y de Toñín”
  1. Jon 22 mayo, 2007
  2. rapsodos 22 mayo, 2007
  3. Doctor Broms 22 mayo, 2007
  4. Javier 22 mayo, 2007
  5. Álex E. 22 mayo, 2007
  6. Dani 23 mayo, 2007
  7. Antihéroe 23 mayo, 2007
  8. santote 23 mayo, 2007