La descomposición de un grupo

Etoo no quiere seguir en el Barcelona. Después de comprobar que no es el referente de los aficionados y que no tiene el protagonismo que él desearía en el vestuario (se ha quedado sin aliados), está convencido de que su etapa en el Camp Nou está llegando a su fin. Han sido tres temporadas en las que ha disfrutado y goleado, se ha sentido importante y conseguido títulos, pero la aventura toca a su final. El camerunés se está moviendo. Según ha podido saber AS, Etoo ha mantenido reuniones con Arsenal y el Liverpool. Quiere irse a la Premiership. [Moisés Lloréns / As]

Rendidos a los pies de aquel empresario y presidente de éxito, Joan Laporta y sus animosos compañeros de la primera junta intentaron seguir el modelo florentiniano. Primero pensaron en David Beckham, la fortuna (y Sandro Rosell) quiso que acabaran fichando a Ronaldinho y, tras un año de prácticas, apuntalaron el proyecto con jugadores de la clase de Deco o la contundencia goleadora de Samuel Etoo. Llegaron los éxitos, incluso la anhelada segunda Copa de Europa, mientras se cantaban hasta la náusea las lindezas del “círculo virtuoso”. Hasta que a Laporta se le empezó a torcer el rumbo y, a semejanza de Florentino, se dedicó a consentir en exceso a los mejor pagados del vestuario. Ahora, en el año que tenía que ganar siete títulos (Laporta dixit), el Barça asiste a la descomposición de un grupo, a la velocidad de vértigo con que ocurren las cosas en el fútbol (en el fondo, reflejo de la sociedad). Etoo no tolera la fama y el peso que Ronaldinho posee en el club. Sus celos de corista contra la vedette pueden llevarle a Inglaterra este verano. Parece imposible que los dos sigan en el mismo gallinero un año más. [Fabián Ortiz / As]

(Sólo) un comentario en “La descomposición de un grupo”
  1. rapsodos 8 mayo, 2007