En el Barça se juega por amor, y en el Madrid por dinero

Koeman esperó, por Cruyff y porque a él le hacía mucha ilusión jugar en el Barça, donde le pagaban mucho menos que en Italia. No hace falta añadir que Ronald tomó la mejor decisión de su vida deportiva. A eso se le llama cariño por un club y fe en un proyecto deportivo. Ejemplos como el de Koeman ha habido y hay muchísimos. En el Barça y en otros equipos. Ronaldinho, sin ir más lejos, hubiera cobrado mucho más de entrada yéndose al Manchester United o al Real Madrid en 2003 y prefirió al Barça a pesar de su famélica oferta. Creyó en el planteamiento de Sandro Rosell y la historia habla por sí sola. David Beckham fue el caso opuesto a Ronaldinho. El inglés se enamoró del Real Madrid y pasó por el alto el compromiso al que habían llegado Manchester y Barça. ¿Y qué decir de Thierry Henry? Para los socios azulgranas debe ser un enorme orgullo que un futbolista de su nivel, categoría y personalidad sólo quisiera dejar el Arsenal para recalar en el Camp Nou, donde tampoco va a ganar más dinero del que ya percibía en el club de los ‘gunners’. De pensar sólo en el dinero ya estaría en Milán… Por ello es verdad, es factible, que jugadores como el rumano Cristian Chivu sean capaces de renunciar a una porción de sus ganancias con tal de ver cumplidos sus deseos. No sé si finalmente acabará en el Barça o en el Real Madrid, sus únicas dos posibilidades. Si finalmente elige al FC Barcelona no lo habrá hecho sólo por dinero, porque de haber sido por eso, ya hace horas que habría sido presentando en el Santiago Bernabéu.

[Toni Frieros, los mundos de Yupi, en Sport]

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4 comentarios (por ahora) en “En el Barça se juega por amor, y en el Madrid por dinero”
  1. Pasando revista 5 Julio, 2007
  2. DRJ 5 Julio, 2007
  3. Pasando revista 5 Julio, 2007
  4. rapsodos 5 Julio, 2007