Todo fue una ilusión pasajera

Ahora que se ha convertido en un guiñapo, en un pelele, en un muñeco de feria al que cualquiera le atiza por el mero placer de ver cómo se le sacude la cabeza, vale una reflexión sobre Ronaldinho. Quizás se trate de una teoría que no contará con demasiados seguidores, acaso parezca descabellada e incluso es posible que sea tildada de psicotrópica; se aceptan las descalificaciones. Pero podría ser que esta versión de Ronaldinho se aproxime más a la realidad de su fútbol que aquel jugar intergaláctico de sus primeras tres temporadas en el Barcelona. Dicho de otra forma: Ronaldinho jugó tres años muy por encima de su verdadero nivel. Porque el Ronaldinho que dejó el Gremio de Porto Alegre para dar el salto a Europa con la camiseta del Paris Saint-Germain era un mediapunta tan filigranero como poco efectivo ante la portería contraria. Y de cada cinco cosas que intentaba le salían dos. Y era cinco años más joven. Y tenía cinco veces más hambre de todo, de fama, de dinero y de gloria deportiva. O cincuenta. ¿Y si se le está pidiendo demasiado? ¿Si resulta que él ha sido el primero en darse cuenta de que todo fue una ilusión pasajera?

[Fabián Ortiz, acepta descalificaciones, en As]
19 comentarios (por ahora) en “Todo fue una ilusión pasajera”
  1. raul_Joiner 12 Febrero, 2008
  2. Pincho 12 Febrero, 2008
  3. kasco+rico 12 Febrero, 2008
  4. NoComproPrensa 12 Febrero, 2008
  5. NoComproPrensa 12 Febrero, 2008
  6. JavierH 12 Febrero, 2008
  7. El Bandido doblemente armado 12 Febrero, 2008
  8. Louis 12 Febrero, 2008
  9. Jorge 12 Febrero, 2008
  10. dieguitoalias 12 Febrero, 2008
  11. El Mono Lito 12 Febrero, 2008
  12. Leon 12 Febrero, 2008
  13. Salva M. 12 Febrero, 2008
  14. santote 12 Febrero, 2008
  15. abortigen 12 Febrero, 2008
  16. Ordo 13 Febrero, 2008
  17. McCarran 13 Febrero, 2008
  18. Salva M. 13 Febrero, 2008
  19. Javier 13 Febrero, 2008