Jan no ha engañado a nadie

Cuando Joan Laporta habla ante las peñas del Barça, resulta que no lo hace como presidente, sino a título personal. Él dejándose en el club los mejores años de su vida y aún hay gente que no lo entiende. Menos mal que hoy nos lo explica una vez más Lluis Mascaró:

Ser del Barça no significa ser catalanista. Ni tan siquiera nacionalista. Y mucho menos independentista. Incluso se puede ser del Barça sin ser ciudadano de Catalunya. Culés, socios y no socios, los hay y muchos repartidos por España, por Europa y por el resto del mundo. Si de algo puede presumir el FC Barcelona es de universal y de integrador. Por eso el “Visca Catalunya lliure!” que Laporta gritó al final de su discurso en Olot no puede ni debe interpretarse como un ideario de club, sino como un posicionamiento personal del presidente. Laporta puede haber cometido muchos errores durante su gestión pero, políticamente, no ha engañado a nadie. Ya en la campaña electoral del 2003 dejó claro cuáles eran sus ideales y ha sido fiel a los mismos hasta hoy. Otra cosa es que este posicionamiento tan radical del presidente guste más o menos a un importante sector del barcelonismo. Y ahí radica el problema.

Política y fútbol nunca han conformado un cóctel demasiado acertado, pero todo buen culé sabe qué significa el Barça para muchos catalanes: la representación deportiva de una nación sin Estado. Seguro que un tanto por ciento muy elevado de los más de 160.000 socios actuales no comparten, hoy en día, estos valores que Laporta considera intrínsecos del barcelonismo. Por eso, dirigirse a las peñas –¿qué le pasa a Laporta cuando habla ante las peñas?– con este discurso independentista no resulta estratégicamente acertado cuando lo que se trata, presuntamente, es de captar adeptos en contra de la moción de censura uniendo sentimientos y no provocando polémicas innecesarias. Pero Laporta es, como él mismo reconoce, “tal com raja”. Y eso, a veces, molesta. Sobre todo si no se tiene en cuenta el alcance de según qué manifestaciones.

Al presidente del Barça –al actual y a cualquiera– debería juzgársele por su gestión deportiva, económica e institucional. Sin embargo, Laporta está consiguiendo que a él se le juzgue por su personalidad, por su carácter y por sus declaraciones y no por el estricto desempeño de su cargo. Un tremendo error que ya le está pasando factura. La crispación que provoca la figura de Laporta está tapando todos los éxitos que ha conseguido su junta directiva a lo largo de sus cinco años de mandato. Y eso tampoco es justo.

[Lluís Mascaró, la voz de su amo, en Sport]

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35 comentarios (por ahora) en “Jan no ha engañado a nadie”
  1. Nacho 17 Junio, 2008
  2. raul_Joiner 17 Junio, 2008
  3. santote 17 Junio, 2008
  4. Jordi 17 Junio, 2008
  5. JavierH 17 Junio, 2008
  6. Tapanez 17 Junio, 2008
  7. marcbranches 17 Junio, 2008
  8. Louis 17 Junio, 2008
  9. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  10. ERET 17 Junio, 2008
  11. Timotín 17 Junio, 2008
  12. rastaman vibration 17 Junio, 2008
  13. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  14. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  15. Fishco 17 Junio, 2008
  16. teruelexiste 17 Junio, 2008
  17. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  18. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  19. teruelexiste 17 Junio, 2008
  20. Elthamare 17 Junio, 2008
  21. teruelexiste 17 Junio, 2008
  22. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  23. teruelexiste 17 Junio, 2008
  24. El pecador de la pradera 17 Junio, 2008
  25. Kakuba 17 Junio, 2008
  26. El Bandido doblemente armado 17 Junio, 2008
  27. teruelexiste 17 Junio, 2008
  28. realx 17 Junio, 2008
  29. Kakuba 18 Junio, 2008
  30. El Bandido doblemente armado 18 Junio, 2008
  31. El Bandido doblemente armado 18 Junio, 2008
  32. teruelexiste 18 Junio, 2008
  33. Luisma 19 Junio, 2008
  34. GaN 23 Junio, 2008
  35. Robert 25 Junio, 2008