Mascaró se queda solo

Sólo un inconsciente podía imaginar que una derrota con el sesenta por ciento de los votos en contra es una derrota dulce. Sólo un inconsciente podía imaginar que un club como el Barça, propiedad de sus socios, se puede dirigir con un treinta y siete por ciento del apoyo social. Sólo un inconsciente podía imaginar que es más importante la fría letra de unos estatutos que el espíritu democrático de la sociedad. Este inconsciente tiene nombre y apellidos.

Y, en efecto, Joan Laporta acabará sucumbiendo a la fuerza de la afición, aunque en su inconsciencia siga empeñado en desafiar todas las leyes de la moral humana. De hecho, Laporta tendría que haber dimitido el mismo domingo por la noche. Y aunque cada uno es libre de poner el listón de su dignidad al nivel que quiera, parece que el listón de una mayoría de directivos está por encima del del presidente. Ellos tomarán la decisión por él, le dejarán solo para que dimita o convoque elecciones… si es que no se rajan a última hora. Entonces, todos saldrían en globo, no sólo el presidente.

Este episodio de la historia demuestra que nadie puede servirse del Barça, ni el presidente más votado. Otro presidente importante, importantísimo, el que estuvo casi un cuarto de siglo en el poder, el que trajo a Maradona, a Schuster, a Romario, a Ronaldo, el que fichó a Cruyff como entrenador, el que ganó la primera Copa de Europa, empezó a caer cuando creyó que el Barça era él. No se puede presidir de espaldas al socio. El presidente tiene el honor de representar a más de cien mil socios y a millones de barcelonistas y cuando éstos no se sienten bien representados, el presidente tiene los días contados. La afición puede perdonar una mala gestión puntual si detecta voluntad de servicio, pero nunca admitirá la falta de transparencia, la prepotencia ni que nadie intente pasar por encima de la voluntad del socio.

Laporta entró como Kennedy y saldrá como Nixon. Cuanto más tarde en marcharse, peor será para el Barça. Y esto es algo que la historia le demandará.

[Joan Maria Batlle en Sport]
2 comentarios (por ahora) en “Mascaró se queda solo”
  1. raul_Joiner 9 Julio, 2008
  2. dieguitoalias 9 Julio, 2008