El equipo del Gobierno

Josep Maria Casanovas nos regaló este sábado una de esas columnas que dejan huella: “El Real Madrid vuelve a ser el equipo del Gobierno”, se titulaba la joya.

Un servidor conoció Sport cuando gobernaba Felipe González, lo lee con regularidad desde la época en que Aznar apuraba su mandato y ha venido anotando cosas en esta libreta durante las dos legislaturas de Zapatero. En todo este tiempo, Sport nunca me había avisado de que el Madrid hubiera dejado de ser el equipo del gobierno, condición imprescindible para “volver a serlo”. El Madrid, según Sport, siempre lo ha tenido todo atado y bien atado en los despachos; no había en el fútbol español “cacicada” (palabra muy del gusto del diario) en la que no denunciaran una alargada mano blanca. Y sin embargo, aquí estamos, sorprendidos de que el Madrid “vuelva a ser” el equipo de Gobierno.

Vuelve el poder centralista. La política no debería jugar en el fútbol, pero asusta comprobar que en el nuevo Gobierno hay mayoría absoluta de socios y simpatizantes del Real Madrid. […] Más de uno pensará, estamos rodeados de madridistas por todas partes. El palco del Bernabéu volverá a ser una concentración de poder, un ‘lobby’ de negocios, un centro de decisiones. Será casualidad, pero el Barça ha ganado muchos más títulos en los siete años de Zapatero que en los ocho de Aznar. […] Los partidos se juegan en el campo pero hay ocasiones que desde los despachos se ofrecen goles en bandeja de oro. Se quiera o no, el club madridista va a recuperar la imagen de equipo del Gobierno. No hay un solo ministro que se declare del Barça. […] Dicho todo esto, que nadie se inquiete, los partidos los ganan los jugadores en el campo. Eso sí, las suspicacias y el morbo estarán a la orden del día el próximo miércoles en el palco del Bernabéu. […] Hay que conseguir que el poder político no interfiera en las directrices deportivas, que el fútbol no se decida en los despachos, que haya juego limpio. La rivalidad Barça-Madrid es demasiado bonita como para que la estropeen los políticos.

Hoy he vuelto a leer a Casanovas, esperando que añadiera algún detalle más, por si delimitaba el periodo de excedencia gubernamental-madridista o nos explicaba qué equipo había ocupado esa vacante estos últimos años o si había quedado sin cubrir. Por desgracia, no hemos hallado respuestas.

En cambio, encontramos un poco de moral para la tropa: “Los cinco puntos de ventaja [del Madrid] caerán como fruta madura siempre y cuando el Barça les presiona [sic] encadenando una racha de victorias larga”. Nótese que Casanovas da por ganado el partido de hoy ante el Betis al hablar de cinco puntos y no de ocho. Y añade:

El gran reto del mejor equipo del mundo es superar al Madrid, dejarle huérfano de títulos, hundirles en la decepción que es la antesala del fracaso.

El gran reto del Barça, según Casanovas, no es la gloria propia, sino la humillación ajena. Paradójico, cuanto menos, viniendo de alguien que gobierna un medio llamado ‘Sport’. Es lógico su recelo hacia esos políticos que pueden “estropear” esta rivalidad. Casanovas se basta y se sobra para mancillarla. Y no quiere competencia.

La Libreta | Rajoy Madrid

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