¡Tremendo palo!

Un partido del Real Madrid en portada de ‘Sport’ suele ser sinónimo de derrota; muy trágico tiene que ser un empate para colarse ahí. Por eso, sorprende que el mismo 2-2 que ‘Marca’ calificaba como “dulce” en su primera página se convirtiera en un “palo” en la del diario culé.

“El Madrid prueba su propia medicina y le empatan en el 88′ lo que le aparta del liderato del grupo”, podemos leer, sin signos de puntuación, en el sumario de portada. Si no conocemos la situación, podemos pensar que el Madrid ha caído al bombo infernal, pero juzguen ustedes mismos: antes de que Marco Reus marcara el gol del empate, los posibles rivales blancos eran Bayern de Múnich, Paris Saint-Germain, Manchester City, Benfica, Oporto (ahora lo llaman Porto) y Bayer Leverkusen. Tras consumarse el “palo” de ser segundo, pasaron a ser Juventus, Arsenal, Mónaco, Nápoles (ahora lo llaman Napoli) y Leicester City.

A diferencia de sorteos anteriores, con diferencias más marcadas entre los dos bombos, no parece que este año haya una diferencia abismal. Podría pensarse que ‘Sport’ sí considera que los rivales del Real Madrid son los más complicados, pero basta un vistazo a otro de sus temas de portada para comprobar su contradicción. Asegura ‘Sport’ que el sorteo del Barça “preocupa”, ya que “se encontrará con rivales de máxima exigencia”. Junto a esta advertencia, los escudos de cinco de los posibles rivales del Real Madrid antes del gol de Reus, a los que aún habría que añadir el del Manchester City, que no puede tocarle al Barça pero sí habría podido caerle al Madrid.

Bombo de octavos

De todos modos, tanto análisis del sorteo resulta prescindible. Como todo el mundo sabe y ‘Mundo Deportivo’ denunció en su día con datos (falsos), está amañado.

Podríamos decir que ‘Sport’ ha incurrido en una flagrante contradicción dentro de una misma portada, sin ni siquiera tener que rebobinar en la hemeroteca, pero eso sería devaluar la palabra contradicción. Contradicción es lo que dijo Pipi Estrada hace unos días en Radio Marca, a propósito del Clásico:

Decían que en el vestuario [del Real Madrid] había una preocupación inmensa por Clos Gómez. Si tanta preocupación había porque iba a beneficiar al Barça, hubiese pitado el penalti de Mascherano en la primera jugada del partido. Si realmente ese árbitro tenía esa intención de perjudicar al Real Madrid, según se decía y tanto miedo había, en la primera jugada, ahí la tienes, un penalti flagrante, que lo pita y no pasa nada”.

Ummm… No. Contradicción tampoco es aquí la palabra.

Artículos Relacionados