Hace dos años, al comienzo de la Eurocopa 2008, el editor de Sport, Josep Maria Casanovas, definió a la selección española como un grupo de “jugadores que no enamoraban a nadie”. Hasta llegó a escribir: “En Madrid hay unos cuantos que lanzan las campanas al vuelo como si fuéramos a ganar la Eurocopa. Allá ellos”.
Sólo unas semanas después, los denostados futbolistas se transformaron en un colectivo capaz de logralo todo “rompiendo moldes, con un estilo moderno basado en un fútbol de calidad producto de la cantera del Barça”.
Los jugadores del Barça constituyen la columna vertebral de este equipo histórico (incluido David Villa, que aún no ha debutado como azulgrana). Eso es tan evidente como que, desde que España superó su barrera histórica de cuartos de final, asistimos a un empeño diario de Sport y MD por apropiarse en exclusiva del éxito de la selección. El último ejemplo, este ejercicio de prepotencia que firma ‘Pitu’:
Lo siento por Xabi Alonso porque dentro de unas semanas estará en el Bernabéu y mirará hacia un lado y no encontrará al otro Xavi, el bueno, y mirará hacia otro lado y no encontrará a Iniesta, ‘lo puto crack’. Lo siento por Sergio Ramos porque mirará a su izquierda y no verá ni a Puyol ni a Piqué, y no podrá subir tranquilo al ataque. Lo siento por Capdevila porque le pasará lo mismo que a Ramos pero mirando a su derecha.
Pero sobre todo lo siento por Iker Casillas, porque es el merengue que me cae mejor. Desde su posición de privilegio Iker habrá alucinado viendo como mueven la bola sus rivales en la Liga. Piqué a Busquets, ‘Busi’ a Xavi, Xavi a Iniesta, Iniesta se va de dos y se la regala a Pedrito y, por si faltaba alguien, Villa que la mete dentro. A partir de setiembre Iker Casillas volverá a la cruda realidad. Ya veo su cara mirando al cielo y musitando un “flipo, es que yo flipo”. Lo siento Iker.
Bonus track: cuando alguien sin gracia intenta ser gracioso, salen auténticos esperpentos.



















Se comenta que…