“Alfredo Relaño, director de AS, explica en un vídeo de poco más de seis minutos en AS.com en qué consiste el villarato”, dice la web de As. Es de elogiar la capacidad de síntesis de Relaño -quien despacha un concepto de tamaña trascendencia en “poco más de seis minutos”- y, sobre todo, la vidilla que le van a dar a esto del periodismo online sus apariciones en formato videoblog, compitiendo nada más y nada menos que con el pionero Eduardo Inda.
El Barça se atascó y se fue al descanso perdiendo por 1-0, y eso gracias a la suerte con el árbitro, que rara vez le abandona. [...] La noticia del partido de ayer fue el arbitraje, malo de pe a pa. El bulto sospechoso se llama Kuipers, es hijo de árbitro, es uno de los tres de máxima categoría de Holanda, es joven, de carrera rápida (tiene ya algunas finales entre selecciones juveniles) y arbitra como ayer vimos. Su incompetencia fue irritante hasta convertir en muy arisco un partido que no iba para serlo. [...] Estos árbitros llegan porque saben escribir derecho con renglones torcidos.
El periodismo deportivo ha dado paso a un nuevo género: el periodismo arbitral. Los equipos y el juego hace tiempo que pasaron a segundo plano. Llevamos tres semanas en las que no se habla de otra cosa. Lo más grave es que las decisiones que han dado pie a tanto debate son tres aciertos: la roja a Cristiano Ronaldo, la posición correcta de Pedro y la expulsión de Piqué. El día que los árbitros expulsen al jugador equivocado o piten lo que no es… Mejor no pensarlo.
En el periodismo arbitral todo el mundo es culpable hasta que se demuestre lo contrario. Todo es premeditado. No existe el error, sino el complot. Todo se debe a las presiones de Villar o a las de la prensa de Madrid, según el diario. Los árbitros no son tan ineptos como se nos ha dicho durante años. Nunca se equivocan. Saben muy bien lo que hacen en todas y cada una de las decisiones que adoptan.
La espiral de locura crece y crece, alimentanda por unos y otros. En ‘Marca’ se preguntan cuántos partidos deben caerle a Piqué por su entrada (y se sentirán decepcionados y agraviados si no le condenan a perpetuidad). En ‘As’, Alfredo Relaño ofrece hoy una especie de ‘excusatio non petita’ sobre el concepto que él acuñó en su diario hace ya algunos años:
Una gran victoria del Atlético. Lástima de ese ridículo penalti imaginado por Mateu Lahoz, que en Santander unen a la mano no pitada a Antonio López en la primera parte. ¿Es esto Villarato? Se parece en algo: sale favorecido el que más conviene a la organización. Siempre es así.
[Alfredo Relaño en As]
¿Quién dijo que al Barça no le ayudan los árbitros? Lo que Guardiola calificó recientemente como un run-run tiene visos de convertirse, si no lo es ya, en un monumental escándalo que puede poner en entredicho la credibilidad de nuestra Liga. El Molinón fue ayer escenario de una nueva aparición de esa “mano negra” que un partido sí y otro también mece el liderato de los azulgrana. El autor del enésimo empujoncito a los de Pep fue el andaluz Paradas Romero, que no sólo se comió un clamoroso penalti de Márquez sobre Bilic con 0-0 en el marcador, sino que se tragó el fuera de juego de Pedrito en la decisiva jugada del único gol del partido. La lista de favores a los azulgrana aumenta cada jornada transformando las sospechas iniciales en una preocupante realidad. En una semana marcada por la arbitraria y desproporcionada sanción a Cristiano Ronaldo que no impidió la victoria blanca en Riazor como anhelaba el barcelonismo es alarmante comprobar que todas las decisiones que tienen que ver con la justicia futbolística caen del mismo lado: la sombra de la “mano negra” cada vez es más alargada. [Editorial Marca]
El Madrid ganó y al menos se mantiene a cinco puntos de un Barça al que ayer le dieron por bueno un gol malo en el mismo campo en el que al Madrid le quitaron por malo uno que era bueno. Aparte de que el Barça sacó donde quiso, Pedro estaba en fuera de juego. Sobre la patada de Messi resuelta con amarilla no me extenderé. El Barça también gana con estilo, sin abrumar a pelotazos. Pero tiene la ventaja de que camina sobre una alfombra mullida llamada villarato. [Alfredo Relaño / As]
-¿Con qué frecuencia hacen ustedes el amor?- pregunta el psicoanalista a Woody Allen.
-Casi nunca. Un par de veces por semana -responde él.
Se tumba en el diván su pareja, Diane Keaton, y se repite la pregunta.
-¿Con qué frecuencia hacen ustedes el amor?
-Constantemente. Un par de veces por semana.
La escena corresponde a la película Annie Hall, y a uno se le viene invariablemente a la cabeza al repasar hoy los diarios. Además, siempre queda bien citar a Allen. ¿Qué opinaría él sobre la sanción a Cristiano Ronaldo? ¿Qué opinará sobre los dos partidos un tipo que no vive en Madrid ni en Barcelona?
Para Marca, se trata de “una sanción injusta por su desproporción y agravio comparativo”. No escatima exclamaciones en portada: “¡¡¡2 partidos!!!”. Como apuntaba recientemente un lector, a Inda le priva lo de repetir exclamaciones. Si tira de ellas, no suele poner menos de dos o tres. La situación lo merece. El editorial es victimista, recupera antecedentes (incluido, cómo no, el de Messi) y se titula “Cristiano Ronaldo se merece el mismo trato que los demás”.











Se comenta que…