Artículos sobre Álvaro Benito

“Nuestra fuerza eres tú”, versión alternativa

Aquí la original.

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Madrid

Hay que felicitar a Víctor Lozano, de Onda Cero Barcelona, por llevar la tertulia ‘Punto Pelota’ a sus cotas más ínfimas. La cosa tiene gran mérito tratándose de un programa en el que Tomás Roncero y Carme Barceló han convertido el intercambio de gritos en todo un género televisivo.

Invitado por primera vez al programa de Josep Pedrerol, Víctor se presentó en Madrid dispuesto a comerse el mundo y, sobre todo, a los malvados periodistas de la capi. Él, en realidad, no viajaba para participar en un debate sobre la actualidad futbolera, sino para ejercer como paladín del barcelonismo ante la diabólica Brunete Mediática. Víctor no escatimó burlas, lugares comunes ni ofensas. Trató a sus contertulios como burdos peones de algo llamado “la prensa mesetaria”; habló de Franco y de las primeras Copas de Europa, que no sólo fueron en blanco y negro, sino también “robadas”; y al mismo tiempo, cada vez que alguien intentaba darle réplica, se rasgaba las vestiduras y le acusaba de “faltar al respeto” al Barça. Una joya.

En un punto del programa, Álvaro Benito, un tipo profundamente respetuoso, madridista pero admirador declarado del juego del Barça, intervino para reprochar al bueno de Víctor la agresividad de su discurso. Nuestro paladín, por supuesto, no le escuchó, y se limitó a prender la traca que traía ya lista de casa: “¡Vosotros habéis machacado a Luis Aragonés!”, espetó a Álvaro, quien, para el que no lo sepa, dejó el fútbol hace cerca de diez años y desde entonces no se dedica a lapidar seleccionadores, sino a la música.

Víctor, en realidad, no se dirigía a Álvaro, como tampoco se había dirigido antes a Roncero, a Pedrerol ni a nadie. Víctor, el paladín, se dirigía a Madrid, ese ente homogéneo y malvado. En Madrid, ya se sabe, todo el mundo quiere ver a Raúl en la selección. Todo aquel que vive en Madrid es cómplice de las salidas de tono de As y de las de Marca; los de Madrid participan de las conspiranoias de Inda y de Relaño, de los artículos de Guasch -que es catalán, como Pedrerol-, del cagómetro, del canguelo y del Villarato. Los de Madrid responden de los excesos de Esperanza Aguirre o Gallardón lo mismo que de los de Zapatero. Los de Madrid se lo pasaron todos pipa durante el franquismo y suscriben todos los discursos casposos y patrióticos con los que algunos, nadie lo niega, alimentan paladines de tres al cuarto. Si usted tiene algún problema o complejo, no lo dude: la culpa de todo la tienen en Madrid. ¿Para qué llamar a cada cosa por su nombre?

Tras su esperpéntica intervención televisiva, Víctor el paladín habrá cogido hoy el puente aéreo. Al aterrizar, no le habrán faltado palmaditas en la espalda:

-¡Qué bien estuviste, tío! Ya era hora de que alguien les cantara la caña a esos de… Madrid.

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