A primera vista, la portada de ‘Mundo Deportivo’ ya invita a preguntarle al kiosquero si no se ha equivocado al colocar de sitio los diarios deportivos, las llamadas “revistas masculinas” y las mal llamadas “del corazón”.
Pero si uno acude a los textos de portada, el asunto es más peliagudo todavía.
“Víctor ya ha superado su mejor marca de imbatiilidad”, avisa un sumario; “El gran portero también bate récords de espectacularidad con su pareja”, comenta otro.
Nivelazo, oiga.


No caigamos en el juego de la prensa rosa. Piqué y Shakira no tienen nada que esconder, pueden cenar donde les dé la gana y salir cogiditos de la mano como cualquier pareja. Desde que se le conoce su relación con la famosa cantante colombiana, se le mira con lupa, le persiguen a todas horas y le amargan la vida privada que es privada y suya. Mientras cumpla como profesional, rinda en el campo y defienda con honor la camiseta del club que le paga, todo lo demás es otra historia. Dejemos que Piqué sea feliz y que el Barça siga su trayectoria positiva. Otra cosa mucho peor es lo que le sucede a Cristiano Ronaldo, que la presunta amante menor de edad de Berlusconi, Ruby, le meta en el mismo saco y le acuse ante la Fiscalía de haber pagado 4.000 euros por acostarse con ella. Cristiano sí tiene mucho que esconder, esto es un escándalo de dimensiones galácticas. 


















