Hoy es el último día de Eduardo Inda en Marca. Se va por la puerta grande (?), con una nueva y originalísima reedición de su gran aportación al periodismo deportivo español: el “canguelo”.
Nunca te olvidaremos, Eduardo. Adiós, marquista.
Hoy es el último día de Eduardo Inda en Marca. Se va por la puerta grande (?), con una nueva y originalísima reedición de su gran aportación al periodismo deportivo español: el “canguelo”.
Nunca te olvidaremos, Eduardo. Adiós, marquista.
“Todo el mundo se equivoca alguna vez. La diferencia es que, mientras que algunos aprenden de los errores, otros son incapaces de detectarlos y se recrean en su propia mediocridad”.
Así contábamos en esta humilde libreta, el pasado 18 de abril, el primer regreso del canguelo. Poco podemos añadir hoy, día de la segunda resurrección, cuya principal novedad es el enésimo juego de palabras del diario ‘Mourca’. Si Inda quería vender hoy más periódicos, lo habrá conseguido: le harán falta a Guardiola unos cuantos ejemplares para empapelar el vestuario del Barça con esa portada. Eso, al menos, es lo que yo haría si estuviera en su lugar.
Todo el mundo se equivoca alguna vez. La diferencia es que, mientras que algunos aprenden de los errores, otros son incapaces de detectarlos y se recrean en su propia mediocridad.
Eduardo Inda lo ha vuelto a hacer. Hace un año, se convirtió en el hazmerreír del periodismo deportivo nacional con una de las campañas más lamentables que vieron los tiempos, como diría él mismo en su no menos infumable videoblog. El “canguelo”, o sea, la copia barata (sí, aún más barata) del “cagómetro” de As, ocupó portadas y más portadas de Marca. Inda buscó la confrontación abierta con el Barça y obtuvo dos brillantes resultados: el triplete de los supuestamente aterrados azulgranas y el descrédito absoluto de su periódico.