Los 39 goles de Cristiano Ronaldo se convierten en 38 en la portada de As (y por supuesto, son ignorados en las de Sport y Mundo Deportivo).
La discrepancia chirría, pero tiene una explicación lógica.
Marca sigue un criterio desde hace años: son sus cronistas quienen asignan la autoría de los goles. En el caso de Cristiano Ronaldo, el cronista habitual del Real Madrid, Santi Segurola, decidió atribuirle a él y no a Pepe uno de los goles marcados por el Real Madrid en Anoeta. Se puede estar de acuerdo con esta decisión o discrepar, pero ese es el criterio. El resto de medios, o al menos la inmensa mayoría, han optado por seguir otro criterio: el del acta arbitral, que concede el gol a Pepe.
Marca y nadie más que Marca es el organizador del trofeo Pichichi. No existe ninguna lista oficial ni avalada, por ejemplo, por la Liga de Fútbol Profesional. Que sería lo suyo.




No caigamos en el juego de la prensa rosa. Piqué y Shakira no tienen nada que esconder, pueden cenar donde les dé la gana y salir cogiditos de la mano como cualquier pareja. Desde que se le conoce su relación con la famosa cantante colombiana, se le mira con lupa, le persiguen a todas horas y le amargan la vida privada que es privada y suya. Mientras cumpla como profesional, rinda en el campo y defienda con honor la camiseta del club que le paga, todo lo demás es otra historia. Dejemos que Piqué sea feliz y que el Barça siga su trayectoria positiva. Otra cosa mucho peor es lo que le sucede a Cristiano Ronaldo, que la presunta amante menor de edad de Berlusconi, Ruby, le meta en el mismo saco y le acuse ante la Fiscalía de haber pagado 4.000 euros por acostarse con ella. Cristiano sí tiene mucho que esconder, esto es un escándalo de dimensiones galácticas. 


















