“¿Se juega usted mañana mucho como entrenador?”, preguntó Antón Meana, de Radio Marca, en vísperas de la visita del Barça, hace ya una semana. A Mourinho, a juzgar por su reacción, le sentó a cuerno quemado. Y, como en él es costumbre, respondió señalando su palmarés.
No era una pregunta tan descabellada. La derrota copera ante el Barça -una más- ha abierto la veda: ya no hay miedo a criticar a Mourinho. En realidad, muchos nunca lo han tenido. En As o Marca, columnistas de muy distinto pelaje -Palomar, Segurola, Relaño, Roncero, San Martín…- ya habían atizado a Mourinho con mayor o menor entusiasmo. Sin embargo, una portada de Marca reproduciendo al detalle una discusión en pleno vestuario supone un punto de inflexión. Algo impensable en otras épocas nada lejanas. Del “no muerdas la mano que te da de comer” hemos pasado al “quien no te da nada, nada puede quitarte”.



















