Lo único que duele es el triste episodio final. Es evidente que la entrada de Marcelo a Cesc es roja y debió ahorrársela. Pero ya es cargante que algunos saltasen al césped a buscar la justicia por su mano para montar un show alejado del precioso espectáculo que se había visto hasta ese momento. Marcelo estaba muy nervioso y se equivocó, pero la pelea multitudinaria posterior fue terrible para la imagen de todos. Inaceptable la pela de Villa con Özil. Y doloroso para un madridista de vieja cuna que Mourinho metiese el dedo en el ojo a Vilanova. Míster, le defenderé en todo lo que huela a fútbol y su orgullo para recuperar la jerarquía del mágico Real en España y Europa. Pero esa acción es impropia de un entrenador del Madrid… [Tomás Roncero / As]
Y, la verdad aunque duela, el Madrid no supo perder. La patada final de Marcelo, a partido concluido, fue el epílogo fatal a un partido que podría haber sido hermosísimo, de hecho empezó siéndolo, pero que se ensució progresivamente en la segunda mitad por tres valentonadas de Pepe y dos de Marcelo. El Madrid tiene que controlar esto. Estos partidos se ven en todo el planeta y mientras el Barça da una imagen de exquisitez y buen juego, el Madrid se va haciendo un cartel de equipo feroz, valentón, pendenciero. Es hora de que Florentino reflexione seriamente sobre esto, porque empieza a ser grave. [Alfredo Relaño / As]
Salvo la mancha de Marcelo, que estropeó un gran encuentro con una acción alevosa e intolerable, el espectáculo de la Supercopa fue sublime. [Editorial Marca]
No se lo merecen, pero el caso es que lo tienen. Sin Messi es menos equipo. Sin Messi incluso le costaría clasificarse para la Champions, entre los cuatro primeros. Por ahí le andaría. [...] Estuvo mal Marcelo, que le dio otro aire al equipo, con su entrada a Cesc Fàbregas al final del encuentro. No tenía necesidad. Claro que, cuando Márquez le hizo una parecida a Canales allí mismo, nada más anunciarse su fichaje por el Real Madrid, hasta le aplaudieron. [...] A Guardiola, finalmente, le ha venido bien la excusa de la falta de entrenamientos para justificar que el Real Madrid le diera este pequeño repasito. Así que, como andan tan cortitos, les vendrá bien la huelga. [José Vicente Hernáez / Marca]








No va a ser fácil remontar el gol de Makoun en el Bernabéu, pero la decepción que hoy tiene el aficionado va mucho más allá del resultado. Las palabras de Valdano lo resumen perfectamente: “Nos vamos con un mal resultado y con una mala sensación”. El madridismo sueña con un equipo capaz de imponer su estilo en cualquier campo, pero se encuentra con un entrenador empeñado en revolucionar a los suyos en función del rival. Pellegrini se saltó anoche la máxima que dice que si algo va bien no hay que tocarlo. Cambió un bloque que venía funcionando perfectamente para introducir a un buen futbolista como Diarra, pero que carece por completo de ritmo. Si lo hizo porque no confía en que el equipo pueda imponer su fútbol ante el Olympique, mal. Si lo que tuvo fue un ataque de entrenador, peor.

















