Cuando hay un arbitraje polémico de por medio, Alfredo Relaño se apunta a un bombardeo. Le encantan los complots. En los últimos meses paladea orgulloso la popularización de un concepto acuñado por él y por su diario: el Villarato. Cuando la afición del Almería acudió al término para protestar por el arbitraje en la visita del Barça, Relaño no pudo ocultar su satisfacción: su criatura ya era ‘mainstream’. El director de ‘As’ aprovechó incluso para señalar que esa popularidad creciente era la prueba fehaciente de que los árbitros ayudaban a los de Guardiola. Un disparate completo.
Cualquier excusa es buena para hablar de conspiraciones de despacho. Es como si la existencia de cualquier trama oculta, aunque sea ajena a la Federación Española, reforzara la teoría del Villarato. Ni siquiera es necesario envolverla bien, puede emplearse incluso un titular de TBO como el “Villarato sin fronteras” de la portada de hoy:



















