Genio para unos, impostor para otros, la figura de Marcelo Bielsa consigue nublar las mentes y, seguramente sin quererlo, distorsiona los juicios.
Para algunos, Bielsa es un entrenador por encima del bien, del mal y de esa ordinariez que son los resultados. “Los equipos de Bielsa siempre juegan bien”, escribía recientemente Ramón Besa; “Que ganen o pierdan depende también de circunstancias no controlables, como las manos de los porteros”. Una coartada que se podría aplicar a cualquier entrenador del mundo, pero de la que solo disfrutan unos pocos elegidos.
El Athletic de Bielsa ha disputado cinco partidos oficiales: dos derrotas, dos empates y una sola victoria. El único triunfo celebrado hasta ahora llegó al cuarto partido, y en el diario ‘El País’ no dudaron en apuntar el tanto a nuestro protagonista: “El Athletic ya huele a Bielsa”, títuló su crónica Eduardo Rodrigálvarez.
En Bratislava, media hora de Bielsa, de bielsismo, de juego al toque, al pie, que no es necesariamente lento (a pesar de la altura de la hierba del Pasienky Stadium), valió medio mundo. [...] Primera victoria de Bielsa en un Athletic que ya tiene su estilo, su perfume.


















