La noticia del sábado, según Mundo Deportivo, es que Messi se coloca al frente del Pichichi. Menos mal que está el viñetista para contar las cosas como son: el Madrid es líder… gracias a los árbitros, por supuesto.
Tras la roja a Ronaldo, en As tuvieron al becario todo el lunes revisando los partidos del Barça hasta dar con una jugada parecida. Por eso, ya por la tarde, colgaron de su web los aspavientos de Messi con Marc Valiente cuya secuencia reproducen también hoy en portada con el victimista y obsesivo titular “Esto es el Villarato”. Escribe Relaño:
Contemplo las escenas y, aun con conclusiones tan distintas como una nariz rota y una nariz entera, no consigo ver diferencias entre lo que hizo Messi y lo que hizo Cristiano. Sí las veo entre lo que hizo un árbitro y lo que hizo el otro. Y a eso justamente es a lo que yo siempre llamo villarato.
En una cosa sí tengo que dar la razón al ideólogo de tan peculiar teoría: “Conviene tenerlo [lo de Messi y Marc Valiente] en cuenta a la hora de hacer juicios morales sobre tal o cual jugador”. Porque, para hablar de moral y de ética, existen consumados especialistas.
Una de las parábolas que explica el evangelista Marcos describe la historia del sembrador que esparció la semilla en distintos lugares. Al borde del camino, los pájaros se la comieron. En un terreno rocoso y por falta de raíz, se secó con el sol. Entre las espinas, no dio fruto, ahogada. Sólo los granos que cayeron en una tierra fértil dieron fruto: “Fueron creciendo y desarrollándose, y rindieron ya el treinta, ya el sesenta, ya el ciento por uno”. Es la parábola de Messi. Jesucristo, sin saberlo, pronunció esas palabras a orillas del Tiberíades para hablar del delantero argentino. Aunque, siendo Dios, lo más probable es que las pronunciara a conciencia, como si fueran una profecía, conocedor del futuro del crack azulgrana. Los cien goles (más uno) de Lionel Messi son una realidad porque en su día (y a lo largo de los años) se plantó la semilla en el lugar adecuado, en el entorno que tocaba y con cuidados extremos.
[Josep M. Fonalleras en Sport]
Si hay un diario experto en confeccionar ‘portadas para niños’, ese es Sport. Portadas chuscas, maniqueas y pueriles, bien mascaditas. El sportizado Marca de Inda nos sorprendió hace apenas un mes con una portada semejante a la que, al menos, se habían molestado en aplicar cierto barniz analítico. No colaba, pero visto el percal habrá que agradecerles que se esforzaran en hacer un -baldío- intento por maquillar el patetismo.
Sport vuelve a comparar hoy a Messi, el chico modélico cuyos deslices silencia, con Cristiano Ronaldo, el golfo ejemplar puesto siempre bajo la lupa. La excusa son los goles marcados por uno y otro en los ¡19 días! que van de 2010. Pensándolo bien, no es una portada para niños. Es una portada para tontos.
Cristiano Ronaldo, Balón de Oro
Tres días después de que Leo Messi recibiera en París el Balón de Oro que entrega la revista France Fóotball, noticia que el diario Marca no recogió en su portada, nos encontramos con esta tapa referida a Cristiano Ronaldo. Lo mejor (?) es la chulería del antetítulo: “El Real Madrid campeón… de momento de grupo”.
Ninguna mención a Pellegrini ni a la suplencia de Benzema.

















Se comenta que…