“Se acabó el cuento chino de Pellegrini”, avanza hoy en su portada el diario Marca. Habrá que hacerle caso. De cuentos chinos, Eduardo Inda sabe un rato largo:
A ese acierto que me da va a ser Pellegrini hay que garantizarle mando en plaza y una vida laboral superior a los dos años que figurarán en su contrato. La estabilidad pasa también por el vestuario. Porque si bien todos pensamos y deseamos por el bien del espectáculo que el Florenteam pite a la primera, tampoco es descabellado barruntar que a la primera temporada no sea la vencida. Las semillitas normalmente tardan en germinar. [Eduardo Inda, Marca, 2 de junio de 2009]
Fiel a su cita con el ventajismo y la puñalada trapera, Inda vuelve a ajustar cuentas con su odiado ‘Ingeniero’, ese hombre malo que un buen día -al parecer sin que nadie le convocara- se presentó en Chamartín con el único fin de echar a perder “la mejor plantilla del mundo”.
Una vez más, el entrenador es no ya el principal responsable de un fracaso, sino el único. La portada no nos sorprende; al contrario, cierra (?) una trilogía tan burda como cobarde iniciada con las eliminaciones en Copa del Rey (“¡Vete ya!”) y Copa de Europa (“Adiós Champions, adiós Pellegrini”).



Es muy fácil echar la culpa al entrenador cuando se pierde y no ver las virtudes del rendimiehto que está teniendo el equipo en Liga. Yo estoy muy contento con mi trabajo aunque amargadísimo por la eliminación en Champions League. El equipo va al frente, hace goles y eso le gusta a la gente, que me apoyó incluso cuando perdimos con el Lyon. Se hizo 



















