En una escena de la película Nueve Reinas, Ricardo Darín pregunta a Gastón Pauls por cuánto dinero cogería -mantendría relaciones sexuales- con un hombre. Va poniendo sobre la mesa servilletas que simulan fajos de billetes imaginarios hasta que el interpelado empieza a poner ojitos. “¿Lo ves? En este país sobran putos, lo que faltan son financistas”. El Barcelona ha tardado 111 años en encontrar quien pusiera la pasta, pero al final se ha dejado coger por los qataríes porque, como dice el refrán, “entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero”.
Todo el mundo tiene un precio y el del Barça es 165 millones de euros. Ayer, en un ejercicio de democracia nunca visto en Qatar, los socios azulgranas se arrodillaron para rezar a los petrodólares. [...] Los socios picaron y votaron ‘sí’ a lucir en su camiseta la publicidad de un régimen que hace con los derechos humanos lo mismo que Messi con la pelota: lo que le da la gana.
“Votaré sí, porque lo dice Pep y lo que dice Pep va a misa”, fue el corolario de uno de los socios que habló libremente en la Asamblea, algo que no habría podido hacer en Qatar. Guardiola es el Mahoma del barcelonismo. Gracias a la palabra revelada por el Ayatolá Pep, el FC Barça se ha convertido en el FC Burka. Al viejo ¡hala, Madrid!, los culés enfrentarán desde ahora el ¡Alá, Barça!




















