De un tiempo a esta parte, parece que tras los partidos con jugadas polémicas solo cabe un análisis: el arbitral. Todo se explica a partir de las decisiones del árbitro, nunca a partir del planteamiento de los entrenadores ni, mucho menos, el desempeño de los futbolistas. Si hay un penalti de más o de menos, algún expulsado o un gol anulado, la única lectura es esa. Y por supuesto, no se trata de errores arbitrales, sino de aciertos, porque todo responde a un plan superior. Ya no se trata sólo de achacarlo todo a la torpeza del colegiado, sino de crear un enemigo poderoso que nos siembra el camino de obstáculos.
Un árbitro alemán, y no uno portugués, dirigirá el Madrid-Barça de Champions. Eso, según el diario ‘As’, se debe a la alargada mano de Guardiola y a su rueda de prensa del pasado sábado. Conviene insistir en que el colegiado portugués nunca llegó a estar designado. Se trataba solo de un rumor, como el mismo director del diario, Alfredo Relaño, reconoce en su columna: “Quizá nunca hubo la intención de darle este partido a Proença, quién sabe. Quizá sí, y alguien cayó en la cuenta de que no era apropiado”.
A partir de ese “quizá sí”, Relaño monta su película. Del autor de Villarato y Platinato, hoy presentamos:
La vuelta de cuartos en White Hart Lane, un trámite. La semifinal ante Barça o Shakhtar, otro. Y la final (puede que contra Raúl), tres cuartos de lo mismo. “¡Décima a la vista!”
Tras la roja a Ronaldo, en As tuvieron al becario todo el lunes revisando los partidos del Barça hasta dar con una jugada parecida. Por eso, ya por la tarde, colgaron de su web los aspavientos de Messi con Marc Valiente cuya secuencia reproducen también hoy en portada con el victimista y obsesivo titular “Esto es el Villarato”. Escribe Relaño:
Contemplo las escenas y, aun con conclusiones tan distintas como una nariz rota y una nariz entera, no consigo ver diferencias entre lo que hizo Messi y lo que hizo Cristiano. Sí las veo entre lo que hizo un árbitro y lo que hizo el otro. Y a eso justamente es a lo que yo siempre llamo villarato.
En una cosa sí tengo que dar la razón al ideólogo de tan peculiar teoría: “Conviene tenerlo [lo de Messi y Marc Valiente] en cuenta a la hora de hacer juicios morales sobre tal o cual jugador”. Porque, para hablar de moral y de ética, existen consumados especialistas.






















