Artículos sobre Portadas Marca

En unos manda el Atleti y en otros mandan los árbitros

Manda el Atleti en As y Marca

Por una vez son ‘As’ y ‘Marca’, en lugar de ‘Mundo Deportivo’ y ‘Sport’ quienes aparecen en este blog bajo la etiqueta ‘Portadas gemelas‘. Pero, más allá de un titular coincidente, fijémonos en que ni uno ni otro diario hacen en primera página la más mínima mención al arbitraje de Clos Gómez. No lo busquen tampoco en los artículos de Relaño o Roncero. ¿Saben cuál fue el eje principal del “análisis” del derbi madrileño en la medianoche televisiva? Tanto en ‘La Goleada’ (13 TV) como en ‘El Chiringuito’ (Neox) intervino un árbitro por Skype: Rafa Guerrero y Eduardo Iturralde, respectivamente. En ‘El Chiringuito’, además, contaron en el estudio con Joaquín Ramos Marcos y Juan Félix Sanz. Buena fórmula para matar dos pájaros de un tiro: generar audiencia con la polémica y desviar la atención tras la derrota blanca.

Marquistas: Inda ha vuelto

Xabi Alonso, desde Múnich con rencorEduardo Inda ha vuelto a Marca. Tranquilos, es sólo una metáfora, lo primero que se me ha venido a la cabeza al ver la portada de hoy, más propia del antiguo régimen, felizmente superado.

Xabi Alonso ha cruzado la línea, así que había que ponerle a raya. No una, sino dos líneas, rojas como la vieja camiseta del Bayern. Con su elogio público a Manuel Neuer, “el mejor portero” con el que ha jugado y además “de largo” -si hay una sobrada en sus palabras, sin duda está en esto último-, tanto como para merecer el Balón de Oro, Alonso ha “menospreciado” a Iker Casillas y Cristiano Ronaldo. En un diario como el que ahora dirige Óscar Campillo, cuya portada más dura en los últimos años decía “Esta noche, partidazo”, el “Desde Múnich con rencor” de hoy, aderezado con una jarraza de cerveza y un traje que no es precisamente de Emidio Tucci, suena a “tic fascistoide”, por utilizar el lenguaje de su ilustre predecesor.

Vestir el blanco

Hasta que, el pasado sábado, acomodó la pelota y se giró para golpearla, nadie había reparado en James Rodríguez. Cuando digo casi nadie no me refiero a usted -no somos nadie- ni a los parabólicos, sino a las grandes portadas y a los programas líderes de no se sabe muy bien qué. Es probable que hasta hace dos días leyeran su nombre con pronunciación británica (una especie de Miula inverso) y me consta que alguno elucubró con la caja que iba a hacer el Oporto (sí, el Oporto). Da igual. El caso es que, después de sus dos goles a Uruguay, James Rodríguez salió de Maracaná como el hombre del Mundial, al menos hasta ahora, y eso debe tener un reflejo.