Artículos sobre Sergi-Solé

¡Vuelve Guruceta!

¿Recordais la portada de Marca con la cara de Turienzo? Cuántos la criticamos, ¿verdad? Hoy, imagino, a todos nos molestará igualmente ver en el mismo trance a Pérez Burull y a Fernández Borbalán, ambos en la portada de Sport, acusados de “votar en blanco”.

Los árbitros han impedido que el Barça sea ya el líder de la competición y están adulterando la Liga. La predisposición a mantener el actual estado de la clasificación parece clara cuando uno se encuentra con colegiados como el que se topó Lionel Messi: “Desde que salimos al campo me dijo que tuviera cuidado, que me iba a vigilar y me castigaría”, dijo el argentino al final del partido. ¿A quién vigila? ¿A los agresores o a los agredidos? ¿Cuál es su misión? ¿Proteger a los futbolistas o intentar amedrentarles?

El fin de semana ha sido extenso en injusticias arbitrales en las que el Barça acaba siendo el principal perjudicado. La Liga se puede ganar o escapar por detalles y este puede ser uno de ellos.

El primer error fue de Fernández Borbalán (encargado de pitar el Madrid-Deportivo) al permitir al conjunto de Fabio Capello adelantarse en el marcador en el partido disputado el sábado en el Bernabéu. Van Nistelrooy cometió falta en la jugada previa por rematar el balón con la mano. El árbitro no sólo no castigó la acción sino que, como consecuencia, no le mostró una amarilla que hubiera supuesto la quinta del ciclo y le habría impedido jugar en la siguiente jornada en La Romareda, un encuentro que puede ser clave. Fue una ayuda arbitral doble porque ayudó a ganar el encuentro y a contar en Zaragoza con el pichichi de la competición, un ariete que está en racha al haber logrado ocho goles en los últimos seis partidos.

Si Van Nistelrooy era feliz con el error de Fernández Borbalán, Ronaldinho era la otra cara de la moneda. El máximo goleador del Barcelona estaba encerrado en el vestuario del Camp Nou viendo la segunda parte del partido por haber sido expulsado por Pérez Burrull tras repeler unas continuas agresiones de Belenguer. El colegiado fue implacable con el brasileño y condescendiente con el central catalán.

Los árbitros, con sus decisiones, han privado para la próxima jornada al Barcelona de su máximo goleador mientras que permiten que el hombre gol del Madrid esté en el campo defendiendo la camiseta blanca en el trascendental encuentro contra el Zaragoza. Si los árbitros, o en su caso los comités, ya ayudaron a que Beckham pudiera jugar contra el Sevilla al quitarle una amarilla, en esta jornada hacen un nuevo favor al conjunto de la capital.

Pérez Burrull, en su explicación en el acta, parece que sólo vio la infracción de Ronaldinho: “Tras haber sido decretada una falta a su favor, se revolvió hacia el jugador que la había cometido,lanzando una pierna contra él, golpeándole; acto seguido le lanzó la otra pierna, esta vez sin llegar a golpearle. El jugador del Getafe no tuvo que ser atendido y pudo continuar el juego”, indicaba.

A Ronaldinho le va a caer un encuentro. Esperemos que el Comité no quiera adulterar más la competición impidiéndole que juegue ningún partido más de la presente Liga.

[Albert Masnou / Sport]

La imagen de Ramón Calderón, Fabio Capello y Ángel Torres viendo los toros en Las Ventas el pasado jueves estaba incompleta. Faltaba lo peor, un cuarto invitado que a punto estuvo de arrebatar la Liga al Barça con un pésimo arbitraje.

Alfonso Pérez Burrull no sólo sacó de sus casillas a Ronaldinho, baja por sanción ante el Espanyol tras ser expulsado, sino que midió por distinto rasero a Barça y Getafe saliendo perjudicado el equipo que trató de jugar a fútbol.

El Getafe demostró tener la lección aprendida cinco semanas después de que Bernd Schuster justificara las entradas duras para evitar el histórico golazo de Leo Messi. El alemán encontró la complicidad del colegiado cántabro, que exasperó los ánimos de la afición del Camp Nou. Pese a registrar la cuarta peor entrada de la presente Liga, los 64.574 espectadores parecieron muchos más. “Así, así, así gana el Madrid”, gritaba el barcelonismo pañuelos blancos en alto.

Hubo motivos sobrados para que los ‘culés’ recordaran fantasmas del pasado. Que hubo prima del Madrid al Getafe pareció evidente. Se confirmó al ver la agresividad de sus jugadores pero había que suponer que Pérez Burrull aplicaría el reglamento. Nada más lejos de la realidad. Fue el ‘Geta’ quien cometió más faltas (23 a 13) con la connivencia del árbitro. A más pruebas, aparte de la roja a Ronnie, se remite el Barça.

El único objetivo del campeón era jugar a fútbol y ganar. El gol de ‘Ronnie’ a los 3 minutos lo corroboró. Todo lo contrario en el Getafe, que acribilló a Messi. El argentino fue el azulgrana que más faltas (6) sufrió pero Pérez Burrull miró a otro lado ante tanta reiteración y sólo amonestó a Pulido en el minuto 64 cuando Leo se iba solo a portería. Más grave fue que el trencilla le advirtiera antes del partido en caso de ‘piscinazo’.

Más diferencias. Xavi vio la amarilla en su única falta y la segunda del Barça. El ‘Geta’ tardó hasta la quinta, ya en el minuto 24. Sólo hubo una cartulina para Casquero, el visitante más duro con seis faltas. Mientras, Deco y Edmílson recibieron idéntico castigo con dos faltas por barba. Y entre los intangibles, la pasividad con varios jugadores del Getafe, que fingieron lesiones tirados en el césped para evitar los contragolpes barcelonistas.

[Sergi Solé / Mundo Deportivo]

El Barça no va a ganar o perder la Liga por los arbitrajes. De acuerdo. Pero no hay duda de que las actuaciones de los señores colegiados en esta fase final de campeonato están adulterando la Liga. Desde sus actas sin citar el motivo de las tarjetas a decisiones escandalosas, pasando por errores impropios de árbitros de una Liga tan profesionalizada como la española.

No es de recibo que Van Nistelrooy pueda jugar en La Romareda (debía ser baja por acumulación de tarjetas) y que Ronaldinho no lo pueda hacer frente al Espanyol.

Pero lo peor es que el señor colegiado Pérez Burrull se atreva a amenazar a Leo Messi al inicio del partido para que “no se tire” y luego permanezca impasible ante la ‘caza’ a la que le sometieron los futbolistas del Getafe. […] Pero es que los señores colegiados no sólo hacen de las suyas por arriba de la tabla. Sólo hace falta ver como pitaron ayer en partidos decisivos para el descenso, como lo han hecho en las últimas semanas. Basta ya con el rollo de los errores humanos. No cuela.

[Francesc Aguilar / Mundo Deportivo]

Haced algo, árbitros: van a por él

Bernd Schuster tiró la primera piedra minutos después de finalizar el 5-2 copero en el Camp Nou. En lugar de aplaudir la genial acción individual del talento rosarino, criticó a sus pupilos por no haber barrido literalmente a Messi. […] Las palabras de Schuster ya se han convertido en una fórmula a seguir para los rivales de Messi. El partido del domingo contra el Levante, líder en el ránking de expulsiones (12) de la Liga 2006-07, supuso un ejemplo notorio. El argentino fue, junto con Carles Puyol y Xavi Hernández, el azulgrana que más faltas (4) recibió. […] El Campeonato español se ganó por derecho propio la etiqueta de ‘Liga de las estrellas’. Ahora depende del estamento arbitral si lo que prima es el talento o el juego duro. Carles Puyol pidió ayer protección para Leo y el resto de cracks del Barça: “Messi sufre marcajes muy duros y es difícil de frenar. Tanto él como otros jugadores de ataque de nuestro equipo reciben entradas al límite del reglamento y se les tiene que proteger. Los árbitros deben parar el juego”. Por el bien del espectáculo, que la Liga la decidan los cracks y no los anticracks. [Sergi Solé / Mundo Deportivo]

Hay un antes y un después del gol histórico que Leo Messi consiguió marcar ante el Getafe en la Copa del Rey. […] Esa noche, Bernd Schuster, entrenador del equipo madrileño, se mostró muy descontento con la labor de sus hombres que no habían sabido frenar al barcelonista. […] Pues bien. Parece ser que son los defensas de los otros equipos de la tabla los que han hecho caso al alemán y tienen aprendida la lección que este proponía hace apenas dos semanas. Desde el día en que Messi perforó la portería de Luis García estos actúan sin contemplaciones a la hora de frenar las arrancadas del explosivo futbolista del Barça. En algunos casos lo hacen fuera de la ley con faltas muy violentas que ponen incluso en peligro el físico de un Leo Messi que sólo trata de jugar al fútbol y brindar espectáculo del bueno para los más exigentes aficionados al fútbol. Si las cosas siguen así habrá que poner freno de una u otra manera a los ataques de los defensas que el Barça se vaya encontrando por el camino de aquí hasta final de la presente temporada. El domingo pasado, en el Camp Nou y frente al Levante, Leo tuvo que sufrir el duro marcaje de los rivales que no se andaron con chiquitas a la hora de segarle. Los Alexis, Álvaro, Rubiales y compañía tenían muy claro que no querían verse con cara de tontos en las repeticiones de los Telediarios y trataron de frenar al jugador como fuera. La falta más aterradora fue la que le hizo Alexis en el tiempo añadido. Una entrada que pudo significar la expulsión con tarjeta roja directa pero el árbitro de la contienda, Clos Gómez, tan solo castigó con una ‘light’ amarilla. Es cierto que el argentino había hecho un nuevo eslálom minutos antes hasta irse de siete jugadores, pero eso no es motivo para que se empleen con la dureza que este tuvo que sufrir. Es en ese aspecto donde deben tener más participación los colegiados. No han de permitir de ninguna de las maneras que el juego sea tan violento y deben proteger a jugadores tan desequilibrantes como Messi o Ronaldinho que basan gran parte de su juego en filigranas y dominio del balón. El domingo Clos Gómez se mostró muy permisivo y permitió que los once jugadores del Levante acabaran el partido en el campo cuando más de un pudo acabar expulsado por su violencia. [Ignasi Sanier / Sport]

El fútbol es tan grande como cruel, tan bonito como miserable. Desde el mismo momento en que vale tanto un gol como que no te lo marquen, la mediocridad tiene armas para hacerse un lugar en el sol. Y como hay más mediocres que talentos y es más barato destruir que construir, la historia está llena de episodios que van contra la propia esencia del deporte, que debe ser jugar bien para intentar ganar y no intentar frenar al contrario como sea para no perder. Todos los grandes cracks de la historia han sufrido en sus carnes esta sinrazón del fútbol. Persecuciones fuera del reglamento para que no impusieran su calidad. Patadas, agarrones, incluso agresiones que casi nunca tuvieron la adecuada respuesta por parte de los árbitros, que son los que han de poner el listón del juego duro en su justa medida. A Pelé le echaron a patadas del Mundial 66. Cruyff protagonizó un largo debate sobre el particular en sus mejores años vestido de azulgrana. Schuster y Maradona acabaron en el quirófano en su etapa barcelonista. Y ahora tenemos a Messi en el punto de mira de los rivales que no quieren que el chaval siga creciendo a su costa. Mantiene Cruyff desde hace más de treinta años que si en los setenta todos los partidos se hubiesen visto por televisión, como ahora, su Barça habría ganado más títulos. El razonamiento es simple: en campo contrario, les molían a patadas por la impunidad que daba el hecho de que no quedara constancia del juego sucio. Puede que Messi tenga a su favor el desarrollo tecnológico de las comunicaciones, pero por lo que vimos (por televisión), mucho me temo que no le salvará. Su gol al Getafe ha abierto la veda para su caza. Ningún rival quiere pasar a la historia como víctima de su talento. Por su estilo de juego noble, siempre con el balón pegado al pie, parece presa fácil de los leñeros. Puede que sea el precio que ha de pagar por su clase, que nadie sea crack hasta que los contrarios no tienen la orden de no dejarle pasar, pero en cualquier caso, si los árbitros no lo evitan, será una víctima más de la cara oscura del fútbol. [Joan Maria Batlle / Sport]

Ahora resulta que el clamor es que le pegan mucho, cuando sólo puede decirse que Mallorca y Levante sacaron el hacha en alguna ocasión. Porque será que Deco no rasca. O Márquez. O Puyol, más allá de que apenas lo tarjeteen. Vivir para ver. [Fabián Ortiz / As]