Artículos sobre Seudónimo-Sport

La prepotencia que nunca se cansan de mostrar

Javier Aguirre es otro de los ‘amigos’ que ha hecho el Real Madrid en los últimos años gracias a la prepotencia que nunca se cansan de mostrar. El entrenador del Atlético reconoció que le está surgiendo un sentimiento madridista [nota del editor: ¿?] a raíz a causa (sic) de un hecho personal. “Un día fui a Valdebebas a ver a uno de mis hijos, que juega en la escuela del Atlético. Allí te joroban con el arbitraje, te hacen alguna putada y te vas diciendo: no entiendo por qué te tratan así, por qué esa rivalidad va más allá”, explicó el técnico mejicano. “No es que sea antimadridista”, matiza Aguirre, “pero en cuatro derbies que he jugado no les he podido ganar nunca. Es un equipo al que le tengo ganas”, reconoció el entrenador rojiblanco, quien siempre se ha comportado con una extrema deportividad y corrección.

Gatillazo con cara de tontos

Si llega a ganar el Athletic en el Bernabéu, no sé qué hubieran dicho.

La presuntuosa orgía festiva del Real Madrid se quedó en un ‘gatillazo’ colectivo. El madridismo, pese a que el equipo de Bernd Schuster no dependía de sí mismo para conquistar el título de Liga, se quedó con ‘cara de tonto’ por menospreciar al Villarreal. La plaza de la Cibeles estaba preparada desde el sábado por la mañana para acoger la fastuosa celebración merengue,.

[Sin firma, porque les debe de dar vergüenza, en Sport]

¿Sólo 13 puntos?

El Madrid es líder de Primera División, con 59 puntos, pero debería ser cuarto con 46, justo entre el Villarreal y el Atlético. Adonde la tabla clasificatoria no llega, sí alcanza la infatigable búsqueda de la verdad del diario Sport, que hoy nos desvela que “la presión ejercida por el madridismo está dando sus frutos, con constantes decisiones arbitrales favorables”.

En sintonía con lo que ya apuntamos aquí el pasado domingo, Sport asegura que el Villarato existe, pero que no es azulgrana, como nos habían vendido hasta ahora los manipuladores de As, sino blanco:

El Real Madrid y su entorno llevan tiempo hablando del ‘Villarato’, de una supuesta trama del presidente de la Federación Española de Fútbol en contra de los intereses blancos, pero los hechos pintan un panorama radicalmente distinto del que se quiere vender desde ciertos sectores del madridismo. El equipo blanco, una temporada más, es el principal beneficiado de las pifias arbitrales, tildadas en muchas ocasiones de ‘errores humanos’ pero que casi siempre apuntan en la misma dirección. Los errores arbitrales siguen siendo un fiel aliado de los blancos, pese a que desde el entorno madridista se sigue vendiendo una supuesta campaña de Villar a favor del Barça y en contra de los intereses del Real Madrid, campaña que ha servido en muchas ocasiones para justificar los tropiezos merengues. El victimismo blanco da sus frutos y los colegiados, quizás mediatizados por la que les va a caer encima si no pitan como quieren los medios afines al madridismo, andan con máxima cautela. De este modo se explica que en toda la primera vuelta el conjunto de Bernd Schuster no fuera sancionado con ningún penalty en contra.

En los despachos, el Madrid también goza de favores. ¿Le han perdonado el cierre de su estadio, como tantas veces ha recordado As? ¿Le han indultado por no presentarse a un partido de Copa? No, es algo mucho más grave:

Si en el terreno de juego los madridistas parecen tener bula, otro tanto sucede en los despachos. Para justificar la penosa imagen que el Real Madrid ofreció en el Sánchez Pizjuán, donde perdió por dos goles a cero, Bernd Schuster lanzó una dura acusación sobre el colegiado del encuentro, Alvarez Izquierdo, insinuando que había perjudicado a su equipo por el hecho de ser catalán. El vergonzoso comportamiento del técnico alemán, a la hora de desviar la atención del fiasco de su equipo, fue igualado o quizás superado por los Comités, que abrieron un expediente al entrenador por lo sucedido, expediente que cerraron meses después sin ninguna sanción. Es decir, se abría la veda del técnico alemán contra los árbitros. Y a Schuster le faltó tiempo para manifestar que seguiría opinando de los árbitros cuando lo creyera conveniente. El pasado sábado, en Huelva, no lo creyó conveniente, porque su equipo, una vez más, había salido beneficiado.

Cuando se trata de desmenuzar las ayudas recibidas, los amigos de Sport tampoco abandonan su línea de rigor e investigación. Todos los goles del Madrid son en fuera de juego, no hay partido sin un penalti perdonado o regalado. 13 puntos, la verdad, parecen pocos.

En el Madrid roban la ilusión a los jóvenes

“Vamos a seguir trayendo jugadores jóvenes, los mejores porque el club tiene una situación económica muy saneada”. Esto es lo que Calderón dijo el viernes por la noche a los miembros de una peña de Ocaña. Y ayer Schuster hizo una convocatoria de 17 jugadores sin dar opción a que algún canterano, un defensa al menos, pudiera completar los 18 permitidos. Dos clarísimos detalles de que el presidente y el entrenador viven de espaldas a su cantera, de la ‘Fábrica’ como la denomina Alfredo di Stéfano. La osadía de Calderón es mayúscula cuando afirma que seguirá gastándose la ‘pasta’ en jugadores jóvenes, en lugar de promocionar a lo que tienen en casa. Un auténtico drama para los canteranos a los que roban la ilusión y los sueños.

[A. Alcázar, se me encoge el corazón, en Sport]

¡Chantaje!

El Getafe llegará bajo mínimos al Santiago Bernabéu por culpa del Real Madrid. Michael Laudrup, que ya tenía las bajas por lesión de Signorino, Tena, Pallardó y Sousa y que tampoco podrá contar con Cosmin Contra –viajó a Rumanía por el fallecimiento de su padre–, no podrá alinear tampoco, por decisión del Real Madrid, a dos de sus futbolistas más importantes, Esteban Granero –que forzó su quinta amarilla– y Rubén de la Red. El club blanco se aseguró que sus dos canteranos no jugaran contra el equipo de Bernd Schuster imponiendo a la entidad azulona una cláusula de penalización, que en ambos casos asciende a 300.000 euros. De la Red fue traspasado este verano al Getafe por tres millones de euros, con una opción de recompra de seis millones, y con la condición, aceptada a regañadientes por Angel Torres, de que el centrocampista no podría medirse a su ex equipo en el primero de los cuatro años que firmó. Del mismo modo, Granero fue cedido por un año y el Getafe sólo se lo podría quedar en propiedad si paga tres millones de euros si el Real Madrid renunciase a repescarlo a final de temporada. El ‘pirata’, como se conoce al canterano blanco, tuvo que aceptar también una ampliación de contrato con el club madridista hasta el 2011 y una cláusula de rescisión de 30 millones de euros. Angel Torres reconoció que ninguno podía jugar en el Bernabéu si el Getafe no pagaba 300.000 euros por cabeza al club madridista y dejó entrever que el Real Madrid no les dejó otra salida. “Tuve que firmar tres minutos antes de que se cerrara el plazo de los fichajes y la negativa de Pedja Mijatovic a ceder en su postura no nos dejó otro camino que aceptar sus condiciones”, explicó en Onda Cero el dirigente azulón.

[No lo firma nadie, en Sport]