Si había últimamente dos diarios sensibilizados con el maltrato a los árbitros y las paranoias arbitrales, esos fingían ser Sport y Mundo Deportivo. Tras la derrota del Barça ante el Inter, ambos han optado en sus portadas por la salida más mediocre posible: señalar al árbitro. La prensa azulgrana ya tiene su propio Tom Henning Ovrebo. Y para rizar el rizo, se llama Olegario.
El Atlético de Madrid, llamado en los albores del campeonato nacional de Liga a ser uno de los gallitos de esta campaña, ha visto cómo todas y cada unas de sus aspiraciones se han ido por la pendiente de la desidia de sus jugadores y la incompetencia de sus técnicos y miembros de la dirección de la entidad. La campaña apuntaba a gatillazo [...] hasta que Mateu Lahoz, la Copa y el Racing de Santander se ha cruzado en su camino. [...] Además de inventarse un penalti no señaló unas manos en el área del Atleti con 0-0 en el marcador. Cosas de la vida, los colchoneros nunca han perdido con este árbitro, un auténtico seguro de vida. Para colmo, nos desayunamos ayer con la portada de un deportivo madrileño apuntando hacia Neptuno. Una salida de tono que vende la piel antes de cazar al oso, puesto que por el camino se deberá encontrar con casi toda seguridad con el Sevilla, o salvo sorpresa con el Getafe. Después habrá que cruzar los dedos para que otro de negro no le arregle el año al Atlético en la final.
Actualización: como bien apunta El abajo firmante en los comentarios, no entendemos la inquietud de Estadio Deportivo, que hace apenas unas semanas nos decía que el Sevilla era ya campeón de Copa.

El manotazo que no codazo del cachas portugués provocó una ensalada de declaraciones, contradeclaraciones y recontradeclaraciones que no se veía en el panorama pelotero patrio seguramente desde los tiempos del Diego Armando Maradona blaugrana (1982-84). Nunca jamás un jugador había provocado tantas filias y fobias, tanta pasión y tanta animadversión y, desde luego, no hay en la historia del fútbol español un personaje del que se haya hablado tanto ya sea para bien o para mal que eso, al fin y al cabo, las más de las veces es lo que menos importa porque lo importante es que píen de uno. De lo que albergo cero dudas es de que haya existido un profesional al que se le haya pegado con tanta saña en menos tiempo.
Le han llamado de todo y por su orden: desde “chulo” y “prepotente” hasta “asesino”, entre otra sarta de lindezas. El linchamiento ha sido directamente proporcional a su precio. Parece como si haber costado 96 kilos conllevase una licencia para matarle. Vayamos al lance en sí: tan cierto es que le rompió la nariz a Mtliga como que la acción careció de intención o de lo que en Derecho se conoce como “dolo”. Para empezar, porque Cristiano no ve dónde impacta su antebrazo y, para terminar, porque su movimiento no es sino una repetición de dos anteriores. En dos palabras: un forcejeo. El chaval, del que todos parlan pero al que muy pocos conocemos, tiene que incrustarse en la cabeza un chip que le advierta que cualquier cosa que haga será dimensionada exponencialmente si es positiva y elefantiásicamente si es negativa. El gran Leo Messi le atiza un alevoso patadón a un gijonés y es un lance del juego, CR9 hace lo propio y es una agresión salvaje e imperdonable.
Se felicita Joan Maria Batlle en Sport porque el Madrid, dice, ya no tiene fuerza en los despachos. No le hagáis mucho caso: en cuanto le piten a favor un penalti dudoso, correrá a escribir lo contrario. De lo que se trata es de seguir invocando la leyenda negra, no se les vaya a morir.
La justicia deportiva no ha sucumbido a las presiones del Madrid y ha mantenido la sanción de dos partidos a Cristiano Ronaldo. Una buena noticia porque estábamos acostumbrados a que los Comités temblaran de miedo cada vez que alguien del Realísimo movía un dedo para beneficiar a su club. Una buena noticia porque parece que los tiempos van cambiando, que aquellos días en que las cautelares se regalaban por sistema y el Madrid tenía derecho de pernada en los despachos han quedado atrás. Una buena noticia porque los nombres de Florentino Pérez, dicen que el presidente más poderoso, y Cristiano Ronaldo, el futbolista más caro de la historia, no impresionan tanto como ellos mismos se creen. [...] Han estado cinco días luchando a brazo partido para lograrlo, moviendo influencias sin importarles hacer el ridículo involucrando a Messi. Florentino tendrá mucho dinero, pero no el poder de otros presidentes blancos en los centros de decisión federativos. Definitivamente, el Madrid ya no es lo que era. Ni en el campo ni en los despachos.
[Joan Maria Batlle, imitando a Inda, en Sport]













Se comenta que…