El zampón de Bari

Antonio Cassano ha ‘incendiado’ el vestuario merengue con sus insultos a Fabio Capello en Tarragona tras calentar toda la segunda parte y no jugar ni un triste minuto, como su compañero de penas Ronaldo. En el Real Madrid también sentaron fatal las imágenes en televisión en las que, durante el segundo tiempo ante el Nàstic, aparecía el delantero italiano tocándose de forma repetida los testículos. Tampoco gustó que el díscolo futbolista se pasara los prolegómenos del encuentro en el Nou Estadi entretenido con unos cascos de música y entre bromas y risitas con Reyes. Ni que luego apareciera con una bolsa de patatas fritas, inadecuada para un profesional con enorme facilidad para ganar peso. Recientemente el patatal de Écija, donde los blancos lograron un mísero 1-1, despertó la glotonería de Cassano con sus adoradas ‘chips’. El zampón de Bari, crecido por su golito copero y provocador ante su técnico, Fabio Capello, devoró si esconderse de nadie, ni del presidente, Ramón Calderón, casi una decena de bolsas de patatas fritas y ganchitos durante el trayecto de vuelta de Córdoba a Madrid en el AVE. Cassano vació todo el stand de chucherías del bar con la rapidez que circula el veloz tren, y se las zampó él solito, salvo una bolsa de ‘chips’ que le regaló a Diarra. El italiano, en paro forzoso por su rebeldía, podría dedicarse ahora a hacer de reclamo de algún ‘spot’ publicitario bajo este mensaje: “Con Cassano, no te quedes sin Matutano”.

[Óscar Zárate, en ese diario de calidad llamado Mundo Deportivo]

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8 comentarios (por ahora) en “El zampón de Bari”
  1. SirWinstonChurchill 3 noviembre, 2006
  2. dieguitoalias 3 noviembre, 2006
  3. sanxeski 3 noviembre, 2006
  4. Ikke Leonhardt 3 noviembre, 2006
  5. Reverendny 3 noviembre, 2006
  6. Coder 3 noviembre, 2006
  7. ayr29 3 noviembre, 2006
  8. Doctor Broms 4 noviembre, 2006