La incurable barcelonitis de Tomás Guasch

Pasó por Barcelona el ciclón Blatter y dejó mensajes interesantes. Uno, el de casi siempre, el de la profesionalización de los árbitros.[…] Yo le añadiría una novedad: si los acabamos haciendo profesionales, y como Europa es un pañuelo, que piten en todas las ligas. Que al Barça no le dirija siempre un hijo de Villar y Sánchez Arminio; que un día lo haga un inglés, al otro un italiano, y así. Y que ellos, los otros, conozcan de cerca a nuestros Pérez Lima: puesto que el fútbol es también aldea global, socialicemos el sufrimiento. […] El gran golpe fue nombrar a Laporta presidente de la Comisión de Competiciones, uno de cuyos objetivos es reducir el número de partidos/año. Aquí se trataría de jugar la Copa a un solo partido (casi todos estaríamos de acuerdo) y reducir los equipos en Primera División de 20 a 18, siempre con el OK de nuestra Liga Profesional. Laporta mediante, no hay duda: Real Madrid y Espanyol, a Segunda. No es broma. El sueño más húmedo del barcelonismo es perder a estos dos rivales; les pone más que ganar cinco Copas de Europa consecutivas, como hizo Di Stefano. Ojito, pues.

[Tomás Guasch, taaan cansino, en As]

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5 comentarios (por ahora) en “La incurable barcelonitis de Tomás Guasch”
  1. elfutbolistaenmascarado 3 noviembre, 2006
  2. Jon 3 noviembre, 2006
  3. McCarran 3 noviembre, 2006
  4. Doctor Broms 4 noviembre, 2006
  5. santote 5 noviembre, 2006