Atrincherado como Ignatius

La relación de Bernd Schuster con el periodismo empieza a parecerse a la de Ignatius J. Reilly con la humanidad. Ambos se sienten agraviados por una conjura de los necios. Igual que Ignatius sólo se relacionaba con sus iguales («Y como no tengo iguales, no me relaciono con nadie»), Schuster se sacude las opiniones periodísticas como la cola de una vaca espanta las moscas porque no las considera «cualificadas» para dirigirse a él. Es verdad que entre un entrenador del Real Madrid y un periodista deportivo ha de haber, en principio, una diferencia en la cualificación proporcional a la distancia entre ambos sueldos. Pero no es menos cierto que, según se desinfla el Madrí y sufre para sobrevivir apenas ante el descontento general, Schuster se va atrincherando en una almena desde la cual, antes que rectificar, acabará arrojando calderos de aceite hirviendo a hinchas escamados y cronistas unánimes en la crítica. Así, arrogante de cualificación, terminará recordando a aquel conductor del chiste que, habiéndose metido en dirección contraria, pensaba que eran todos los demás con los que se cruzaba los que se habían equivocado.

[David Gistau en El Mundo]

PD- Me anticipo al primer comentario: ¿Qué tiene de malo el artículo? En principio, nada. Sólo quiero recomendar La conjura a quienes aún no la hayan leído. Hacen mal.

16 comentarios (por ahora) en “Atrincherado como Ignatius”
  1. José Oscar 8 octubre, 2007
  2. David Álvarez 8 octubre, 2007
  3. Leon 8 octubre, 2007
  4. Nogod 8 octubre, 2007
  5. Nogod 8 octubre, 2007
  6. Antonio 9 octubre, 2007
  7. Rey Sombra 9 octubre, 2007
  8. Pasando revista 9 octubre, 2007
  9. Louis 9 octubre, 2007
  10. Nogod 9 octubre, 2007
  11. S.S.R. 9 octubre, 2007
  12. Pasando revista 9 octubre, 2007
  13. McCarran 9 octubre, 2007
  14. dieguitoalias 10 octubre, 2007
  15. José Oscar 10 octubre, 2007
  16. Matallanas 11 octubre, 2007