Para partirse (y mondarse)

Aunque parezca que le hubiera hecho la boca un fraile, Schuster lleva más razón que un santo. El Papa Calderón y su cohorte de cardenales le prometieron en cónclave al técnico que habría fumata blanca con el Manchester. Los popes blancos traerían al mesías Cristiano para evangelizar de nuevo al mundo en el madridismo, como en los añorados tiempos de Florentino I, el Grande, que puso la primera piedra sobre la que se edificó la expansión de la religión blanca por (esta y otras) galaxias. Como un agente de la DEA de redada en el Bronx, el alemán no cesa de pedir refuerzos. Bernardo ha tenido más paciencia que el santo Job esperando que le llegaran nuevos fieles a su iglesia, pero el Madrid es como un programa del corazón: siempre ves a los mismos tipejos, aunque a algunos no estén ya muy católicos. Schuster sabe que tiene una plantilla justita y corta como las minifaldas de Paulina Rubio, por eso la jeremiada que se marcó el otro día. Como diría Sánchez-Ocaña, más vale prevenir, porque si pintan bastos a las primeras de cambio el alemán estará más expuesto a la quiebra que el dueño de una cristalería. Ganar la Champions con estos apóstoles sería un milagro, porque unos llevan tres lustros con las mismas sandalias y otros reniegan de la fe blanca al primer romano que se cruza en su camino. El técnico se ha cansado de predicar por el desierto al tiempo que el Mesías de las muletas fardaba de pantaloncitos y moreno (tono Quique Guasch) por medio mundo. Schuster intuye que su llegada está cerca y no para de rezar para que el elegido se ponga cuanto antes su túnica blanca. De momento, el alemán tendrá que conformarse con Van der Vaart, misionero holandés cuya señora, como la de Einstein, tiene un físico bárbaro. La llegada de aquél alivia en parte las penas del paciente Bernardo, que amenaza con seguir a Dios rogando y con el mazo dialéctico dando. Pero con el arcángel Rafael no basta. Schuster espera el advenimiento de un ángel exterminador (Ronaldo) o un David (Villa) que descabece al viejo Goliath.

[Miguel Serrano, a gromenauer, en Marca]
31 comentarios (por ahora) en “Para partirse (y mondarse)”
  1. willy 3 agosto, 2008
  2. El pecador de la pradera 3 agosto, 2008
  3. momanoluke 3 agosto, 2008
  4. willy 3 agosto, 2008
  5. Sergio Martin 3 agosto, 2008
  6. El pecador de la pradera 3 agosto, 2008
  7. Nacho 3 agosto, 2008
  8. willy 3 agosto, 2008
  9. Senovilla 4 agosto, 2008
  10. Alvaropmr 4 agosto, 2008
  11. teruelexiste 4 agosto, 2008
  12. subjetivo 4 agosto, 2008
  13. fifa 91 4 agosto, 2008
  14. raul_Joiner 4 agosto, 2008
  15. UMPE 4 agosto, 2008
  16. El_Acertijo 4 agosto, 2008
  17. T-Mac 5 agosto, 2008
  18. incendiario 5 agosto, 2008
  19. JCRR 6 agosto, 2008
  20. teruelexiste 6 agosto, 2008
  21. Pol Gustems 6 agosto, 2008
  22. max headroom 7 agosto, 2008
  23. Christian 7 agosto, 2008
  24. subjetivo 7 agosto, 2008
  25. Sensoker 7 agosto, 2008
  26. Nacho 7 agosto, 2008
  27. subjetivo 7 agosto, 2008
  28. Nacho 7 agosto, 2008
  29. Sebastian Roure 7 agosto, 2008
  30. Carlos 7 agosto, 2008
  31. Ginés 8 agosto, 2008